martes, 8 de marzo de 2011

fraternidad

"La resistencia poética ha empezado ya hace mucho tiempo a transformar lo estético, lo ético y lo político en la Ciudad, pero de forma individual, local, clandestina. El paso efectivo de la patria a la 'fatria' se produce sin ruido mediático, sin espectacularidad. (...) En al memoria de las mujeres, el tiempo circular de la prehistoria ha sobrevivido clandestinamante a todas las formas de inquisición (...) La hazaña del pensamiento de las mujeres no es encarnar la memoria del fuego, es haber sobrevivido, siglo a siglo, a las pruebas de la hoguera, del linchamiento, del hospital psiquiátrico. Será inventar las lenguas de la gran distancia entre la arkhé y la tékhne, y transmitir el uso a los hijos del siglo por venir. (...) Rimbaud predecía que la devolución de la mujer a sí misma estaría en el origen de una mutación de mentalidad. Expulsar a una mujer a su soledad es forzarla a volver a parirse para escapar del suicidio o de la locura. Hacer del expulsor el objeto de otra expulsión fue la respuesta feminista radical a la misoginía fundadora de la filosofía occidental. Pero entre estas dos morales simétricas, ambas determinadas por el principio de exclusión, está la vía poética. Una mujer no puede emprenderla con posibilidad de éxito si no la mueve el amor incondicional al amor. La primera operación mental que exige esta búsqueda del paso es la alianza con el hombre-hermano, que implica la ruptura con el 'hombre de piedra' (...) La hermana conducirá la barca que debe pasar por el estrecho entre un patriarcado intelectual autoritario y un matriarcado afectivo no menos abusivo. En el ensanchamiento del paso, el horizonte de la fraternidad."

(Claire Lejeune. El Libro de la Hermana, Ed Pre-Textos 2002, traducción de Flor Herrero)