martes, 27 de enero de 2015

MÚSICA Y LITERATURA. PUNTOS DE SUTURA


MÚSICA Y LITERATURA. PUNTOS DE SUTURA.

1) La música amansa a las fieras. Las fieras tienen su propio ritmo: tú espera y verás.

2) La literatura es una naranja. Por mucho que la mondes, cada gajo es diferente en tamaño, textura, sabor.

3) ¿Qué relación hay entre música pop (o rock) y literatura? Se puede leer el “Ensayo sobre el Jukebox” de Peter Handke, escuchar Shipbuilding por Robert Wyatt o Elvis Costello, Dioptría de Pau Riba, o simplemente se puede bajar al metro o a la plaza de la villa y escuchar tocar y cantar a gente menor de 25 años que saben que uno no calcula cuando crea ni crea si calcula.

4) Los trenes no se detienen en la estación Literatura o en la estación Música. Si saltas, sé honesto. O vas en el tren o no vas.

5) Lo más importante que uno tiene que decir no siempre lo proclama en alto, escribe Walter Benjamin en sus Iluminaciones. Lo cotidiano como impenetrable y lo impenetrable como cotidiano.

6) Cuanto más viejo te haces más percusiones óseas y regresos fútiles adonde ya estuviste. Rectas.

7) Cuanto más joven te haces más irrelevante resulta explicar lo que haces. Curvas.

8) Las falsas sonrisas del marketing son sólo dientes, que diría Jack Kerouac. La lengua es otra cosa. No hay jaulas para el lenguaje, no hay mejor claqueta que ningún reloj.

9)Fuera del circuito razonable, Emily, benditas sean las horas derrapadas.

10) La voz de la experiencia solo dice: ¡experimenta!

11) Todo esto sucede en un país extranjero llamado devenir.

(c) Fernando Garcín. Todos los derechos están del revés. All rights are left.

QUEBRADERO. Una Balada Grunge. Libro de Jesús Maestro

QUEBRADERO (Una Balada Grunge)
Un libro de Jesús Maestro, publicado por Onada Edicions.
Jesús Maestro Web
ONADA EDICIONS PEDIDOS

El último libro de Jesús Maestro, después del sorprendente y atrevido “Vozebuth” y del profundo “Volveremos”, es un libro en que se entrecruzan el relato negro de intriga, la música, la fotografía, el cine y la narración inclasificable que hace que su obra marque diferencia y se convierta en única y diferente en su estilo.



Lo primero que llama la atención de “Quebradero” es su propia edición. El diseño y la presentación son tan atractivos como insólitos, y hacen que tardes-con gusto, cual preliminares amorosos- un poco en sumergirte en el libro.

Jesús Maestro ha publicado un libro cuya forma es la de un disco de vinilo, con sus surcos (no páginas), su cara A y su cara B, sus referencias musicales, y su trabajo fotográfico tan acertado que hace que cada imagen (cada fotografía de ambientes anglosajones de Jesús Maestro) forme parte de la historia como pocos libros pueden presumir de tal.

Por un lado está la historia lineal (que no lo es), la investigación de la muerte de una “vieja/joven” gloria del Grunge musical. Se van definiendo los personajes, desde el impagable investigador Flavio Boidman, y su colaborador, el desastroso y genial Calógero, hasta la serie de sospechosos, las mujeres fuertes y en ocasiones a la deriva, dos jóvenes hermanas que amaron al músico fallecido, un crítico musical brutalmente descrito, un manager de dudoso origen, su viuda, un carácter excepcional genialmente trazado, y otros caracteres secundarios.

Por otro lado está la música, las letras de canciones atribuidas al músico fallecido (gran trabajo poético de Maestro), las continuas referencias musicales absolutamente imprescindibles y sugerentes, sea el Neil Young de Rust Never Sleeps que encabeza el libro, hasta Love, Beach Boys, The Beatles, Zappa, Faith No More, Red Hot Chili Peppers o Chuck Berry. El amante de la buena música de finales de los 60’ y de los años 70’ disfrutará realmente descubriendo los guiños a la música, sus luces y sus sombras. Y como la música, está la propia poesía, la literatura, la fotografía, el cine que nunca caduca.

El estilo de Maestro es afilado y simbolista, existencial y duro, poético cuando ha de serlo. Y fragmentario, como el documentalista que juega con lo filmado y con el tiempo, para montar su historia al ritmo de su visión artística.

“No sabemos por qué deshacemos, despistados, aquello que tenemos entre manos, ni por qué anhelamos recomponerlo segundos después (…) Olvidé mi piel en la última mudanza”. “Antes de abandonar la añoranza sin saberlo, Flavio se hizo la misma pregunta que Níobe: ¿reconoceríamos nuestro propio pasado si volviéramos a él?”.

Hay cierta literatura que está escrita para detenerse, aunque se lea muy bien en trayectos de tren, avión o autobús Se trata de un relato nuevo, de una narración reflexiva incluso en la mínima descripción. Entras y sales, te deslizas por los surcos como lector aguja y sigues leyendo cuando el momento inesperado te lleva hacia adelante o hacia atrás.

Con la música y la imagen en las venas, Jesús Maestro relata una historia que tiene las horas contadas, y puede ser recontada mil veces, regresar a su escena del crimen y retomar la historia por cualquiera de sus surcos.

© Fernando Garcín
Todos los derechos están del revés / All rights are left
www.fernandogarcin.com

lunes, 26 de enero de 2015

ENFERMEDADES RARAS por Cisco Fran

Cisco Fran publica un nuevo libro de relatos, que sigue la línea trazada por su anterior y excelente libro "Barbería", que tuve el placer de reseñar y compartir con el autor.



El autor continúa desarrollando su estilo realista (el en ocasiones mal llamado realismo sucio) aportando sus propios ingredientes cotidianos y fantásticos que se conectan entre sí como un astronauta en tierra y su nave perdida en el espacio a la manera del gran Bruce Dern en la olvidada "Silent Running" (Naves misteriosas) y muchos años después en en reciente e inmenso papel en "Nebraska". Hay personajes obsesionados por sus vidas rutinarias, vampiros y mujeres fuertes, viciosos y enfermos, aspirantes a suicidas y enamorados sin remedio posible.

La forma en que resuelve, desde su canción del mismo título, el relato "Lento", que abre el libro es magistral. Esa vida a cámara lenta en contraposición con la velocidad absurda del mundo que nos rodea, salpicado por un diálogo impagable y una resolución que sin serlo nos deja con la vianda en su punto de cocción.

Hay relatos tristes que nos conmueven en su enferma lucidez, como "Amor Abandonado"; otros impetuosos como "Mujer Volcán" y otros aparentemente ausentes de acción como "Hot Dog" que sugieren más de lo que muestran.

"Series de Sueños" es otro relato redondo y atinado en su forma de tratar el detalle de la frontera entre el sueño y la realidad, entre la vida y la muerte, el amor y su ausencia.

Hay otros relatos deliciosos en su afilada ironía que no deja atrás la ternura como el espléndido "Los Bollitos de Mr. Leadbeater". Una joya.

Y hay relatos que convocan a la mejor tradición del relato de misterio, "Nieve", o de terror fantástico y al tiempo real (Poe) como es "Vampiro".

Cisco Fran continúa su labor como contador de historias. Ha dejado en parte en este libro su querida New York, aunque siguen habiendo muchas referencias al mundo neoyorquino y estadounidense, y sus historias se enfocan ahora en esas enfermedades raras que son la locura que podría no serlo según en qué mundo, el amor y la soledad, el tiempo que pasa en forma de rutina, la ruptura con la realidad a base de ahondar en ella.

Muy recomendable hacerse con un ejemplar de "Enfermedades Raras", como lo es completar la colección con el rescate de "Barbería".

ENFERMEDADES RARAS VIDEO PROMOCIONAL

(c) Fernando Garcín

viernes, 23 de enero de 2015

CARTA DE ENERO (30 años de literatura y música)


He recibido un comentario, una de las muchísimas reseñas elogiosas que recibo en idioma anglosajón en estos últimos tiempos por mi trabajo de todos estos años. Y no puedo sino sentirme agradecido y emocionado una vez más y, al mismo tiempo, sentir que la vida sigue y el trabajo y la perseverancia.

Como tantas otras veces que me escriben desde otro país, me muestran su admiración y se alegran de mi éxito en mi tierra, y yo no les voy a llevar la contraria. Mi tierra es ingrata, cierto, pero lo ha sido siempre, desde los tiempos de Blasco, desde los tiempos de Gaos y Zambrano, y hay que asumirlo como se asume el éxito de la paella, las fallas y la playa en verano.

Me hablan de mi voz, de mi capacidad de comunicar, de mi escritura, y pienso que siempre he ido hacia el lugar que he querido, el difícil a menudo, sin importarme lo que pensaran otros. Es curioso que desde fuera de mi tierra, haya quienes hayan reconocido, por ejemplo, al mejor Handke en “Con los Pies en el Cielo” aunque no siendo su idioma requieran del diccionario para una mejor lectura, o que, con una edad jovencísima, una artista alemana haya sido la primera en preguntarme por el dibujo que de mí hizo mi tío abuelo Andreu Alfaro. En su estudio de Rocafort el gran escultor y dibujante me dibujó con la técnica de un solo trazo que usaba Picasso, y esta persona se ha percatado y ha querido saber más de Alfaro.

Soy una persona tímida y reservada, el cariño y la ternura me la reservo para las distancias cortas y la intimidad de las personas que quiero. También la salud me ha dado sus golpes, así como la precariedad económica. Y con todo ello, disfruto como nunca, y como siempre, de lo que hago, esté en las condiciones en las que esté. Por encima de todo, no soy una persona que vaya con la lengua fuera para lamer zapatos, ni con la sonrisa fácil para encantar serpientes. Simplemente no sé hacerlo, ni aprendí, a pesar del entorno mediterráneo y latino. Mi otro yo debe proceder de algún lugar de Copenhague u Oslo.

Mi padre solía decir que la dignidad se muestra dentro de la propia habitación, entre los tuyos o contigo solo. Soy leal con los amigos, me encanta celebrar el haber disfrutado de tanta buena compañía, de tanta gente que sin interés ha viajado conmigo en mis aventuras creativas, literarias y musicales. A quien me ignora le ignoro, a quien me parece lejano le dejo lejos. Y sin embargo, de lejos llegan esos escritos, reseñas, comentarios en idioma extranjero que tanta energía me dan. No somos nadie. Pero este año ha habido gente importante, Derek Damico, Marisol Moyá, Escarlata Ortiz, los músicos de Panta Rei, Xarli Sanjuán, Russell Richardson, Dorota Czerner, Robin Richardson, José Moyá, Mike Baluja, muchos músicos de la red de Reverbnation que ahora son amigos especiales, y tantos otros con los que he disfrutado de la creación y el riesgo, la palabra, la música y la voz.

Sí. Procedo de una familia de cierto nivel cultural. La calle que conecta la Plaza del Cedro con Mas y Ros, donde está el café Tendur, se llama calle Historiadora Sylvia Romeu, por mi tía, autora de la historia de Les Corts Valençianes; mi otra tía es autora de Silencio Roto, entro otros libros pioneros de la labor de la mujer en la guerra civil y la postguerra. El hermano de mi abuela fue alcalde interino de Valencia en la República. Pero que nadie busque en mí a un izquierdoso autóctono, ni el gen nacionalista, no lo encontrarán. Yo soy de todas partes, de cualquier parte donde me sienta en casa. Mi parte de la familia, empero, la de mis padres, es de clase trabajadora, mi padre crió a sus hermanas teniendo que dejar los estudios cuando les abandonó su padre, y mi madre trabajó con mi padre hasta que este falleció, con muchas dificultades. Lo cuento en mi canción "Me dieron un Cuaderno y un Lápiz". Nos criaron fuertes y nada ostentosos. Me siento bien en mis barrios periféricos y humildes. Mi madre ha estado al frente de las asociaciones de vecinos desde 1978 y aún sigue en la brega, y aunque ha recibido sus distinciones, nunca dice nada. Debería de aprender de ella.

No es la primera vez que algunas personas de mi entorno se han sorprendido por el ninguneo de los medios locales, por ejemplo con mi último libro aparecido en Octubre pasado, o con mi último disco "Amor Sin Título", pero quizá recientemente he percibido en ellos cierta indignación cuando han leído "en los medios" que en la Fundación Bancaixa de Valencia hay una mesa redonda sobre "Literatura y Música Pop" y me han preguntado "¿Y tú?". Les he dicho; "No pasa nada. Yo a lo mío, que mucho tengo por hacer".

Lo que sí percibo, cada vez más, y me congratulo por ello, siendo así que habito en esta ciudad y en este país de dejadez, falsa modernidad, desconocimiento de lo autóctono, y una cierta endogamia que creo no nos ayuda a ninguno y nos da mala imagen cara al exterior, lo que sí percibo, digo, son señales que me dan esperanza, savia nueva que lucha por salir de la Gran Amnesia en que nos han metido los media, el falso indie, y el consumo fácil. Son gente muy joven, particularmente nacida después de 1990, con una inquietud y una curiosidad por conocer lo que no viene masticado, que me alegra y me hace ilusionarme. Pueden andar despistados, tanteando en la oscuridad, pero brillan con luz propia y tienen hambre (¿no hay ahí gente joven hambrienta y enamorada? me preguntaba un amigo inglés cuando le decía que no encontraba músicos que entendieran mi necesidad de experimentar). Son chicos y chicas con ingenio, talento y conscientes de que hay que esforzarse porque ya no viene todo dado como con la generación o generaciones de los tiempos del dinero y la fiesta.

Lo que más me gusta es que puedo compartir con ellos la necesidad de tratar de derrapar en la curva, de no ser perfectos, de arriesgar y experimentar, de ir hacia lo desconocido con el bagaje de las grandes vanguardias del siglo XX, y eso es fantástico. Deseo que no se estropeen, o no los estropee la mediocridad del entorno que habitamos. O en todo caso, que salgan fuera sin miedo, que si pueden viajen sin mirar atrás y prueben y experimenten en otros lugares si aquí no hay manera.

Me he dado cuenta de que en 2015 cumplo 30 años de mi primer libro en solitario, al que han seguido otros 14 libros oficiales más la publicación de obra en el Open Space Magazine de NY y la presentación de la Segunda Lluvia (musica y poesía) en el City Hall de Woodstock. Asímismo, celebro también otros 25 años de trayectoria con las canciones, la literatura, la voz y la música desde mi debut con Miquel Gil y Terminal Sur y mi actuación con Breve Idilio en 1990 presentando nuestro disco "Pasión por Pasión" hasta mi último trabajo, el 6º disco en solitario "Amor sin Título" y las canciones con los estadounidenses Maloa Warriors. Y me resulta muy estimulante que quizá pueda compartir los 30 años de carrera con alguno de ellos, y con la gente maravillosa que comparte conmigo mi aventura. Sí. Compartir alguna que otra derrapada, algún que otro momento de fogonazo bestial. Eso estaría bien.



Fernando Garcín en Cavallers de Neu presentando libro y actuando con Breve Idilio, 1990.

© Fernando Garcín

jueves, 22 de enero de 2015

30 años de carrera literaria (1)


En 2015 cumplo 30 años publicando libros, 30 años de carrera literaria.
¿Sería ello motivo de una celebración especial? Como los 25 años grabando canciones, que también se cumplen.
Sin duda Valencia, siempre volcada con la trayectoria de sus artistas talentosos, se acordará de mí.

Bromas aparte, todos sabemos que son tiempos difíciles: La Gran Amnesia en relación con el siglo XX, el "¿Y tú qué haces?" que me espetan en algunos sitios que no mencionaré, la proliferación de muchos jóvenes talentos a los que hay que abrir paso (si no se lo abren ya hacia otros lugares del mundo), Las Fallas, el calor y la cervecita, la crisis económica, el pasotismo mediterráneo, el precio del transporte público, etcétera.

Y lo mejor sigue siendo vivir el presente, lo que tienes por delante, como canta Peter Hammill, pues la nostalgia es una piel de plátano en una pista de baile, una cáscara de nuez donde ya no hay ardillas.

Por eso, y aunque no hay que dar excesiva importancia a las cifras y los aniversarios, no está de mal que recuerde que se cumplirán ya los 30 años de la publicación de mis dos primeros libros, uno de los cuales contiene el poema "Louise", que he grabado recientemente con la gran banda internacional creada y conducida por Derek Damico, da boi derinho, "Maloa Warriors", afincada en Florida, USA, y más concretamente en el reino de Flobania.

Toda mi trayectoria literaria está suficientemente detallada en mi página web oficial y en otros lugares de la red.

De la misma forma, está relatada mi actividad paralela con el spoken word primero, y con las canciones, actuaciones y discos también.

(Uberto recordará los primeros recitales de los años 80' en que me acompañaba de un sonajero que compré en un puesto de mercadillo en Granada, camino de Algeciras, o el radiocassete con música de baile, Nusrat Fateh Ali Khan, New Order o Sandinista, con el que me acompañaba en los muy serios recitales de panorama de poesía en valencia organizados por la universidad)

Continuará...



Fernando Garcín y La Ronda, con Julio Bustamante, el grupo UHF, Maribel Crespo, etc, en el Café del Temps, gira de presentación del libro La Ronda, 1996.

miércoles, 21 de enero de 2015

JARED ESTES


Jared Estes is a singer songwriter living and working in Olympia, Washington (USA). He has been working on his project Insomnia Cafe, series of folk& indie rock songs CDs, which are like his own free republic of mind sounds. Listening to his CDs you can feel an enthusiastic and talented musician whose set of songs are a works in progress, always looking for new sounds and performances and, at the same time, diggin' all his influences, all the americana roots he is interested in revealing as timeless.
JARED ESTES INFO
His own songs are raw, intense, heartfelt recordings showing all his range and talent. You will hear simple (not that simple) folk songs, in which he shows all his wisdom as storyteller. “Dream Lover” is a terrific performance, so well played and sung, with a spooky wonderful delivery. This one, like the astonishing “A Psalm”, are two great songs offering the best of a singer carrying on a folk, alt folk song, to its limits and beyond.

He has some grunge/punk attitude I really love. And his fantastic psychedelic side as well, I think he can offer some experimental psychedelic surprises through his new projects mixing his knowledge of roots and these new sounds.

Yes, you might think of what Roscoe Holcomb would do nowadays meeting Jerry Garcia or Lee Ranaldo, and then you listen to the excellent “Dark Matter” and you can't get enough. His guitar sounds great, playing acoustic, and playing electric, and his voice goes from tenderness to loud epic tough mood makin' thru what I think is the most hard thing to do: to get the sounds of today experimenting since the long traditional & old music he knows so well.

“The Harley Song” takes you to the best of 70s rock music, Neil Young around, and “The Seeds of Change” is one of his most daring adventurous songs, when a singer performance makes you feel he is just in a room sharing with you his deepest thoughts and feelings. His woks are restless, his search of (out) folk and rock sounds is essential, and essence is this rare priceless elixir a great singer and songwriter can give us and we can’t live without it.
(c) Fernando Garcín