domingo, 14 de junio de 2020

ARTHUR MACHEN. RITUAL. CUENTOS TARDÍOS. REINO DE REDONDA

ARTHUR MACHEN.
RITUAL. CUENTOS TARDÍOS. Reino de Redonda.
Prólogo y traducción de Antonio Iriarte.
Omnia exeunt in mysterium
“Where’s the merriment?”

Como afirma su traductor Antonio Iriarte en el prólogo a “Ritual. Cuentos Tardíos”, “para Machen la verdadera literatura es fruto del éxtasis… ha de estar inspirada en lo que de maravilloso hay en el mundo (…) lo que produce asombro y maravilla también puede ser algo vulgar y corriente”. Machen escribe que “todo es un profundo misterio” en las cosas, en el mundo, y adentrarse en ese misterio supone una sensación de asombro, y también un riesgo, un peligro.



En estos cuentos tardíos se encuentran todos los registros e inquietudes de Arthur Machen (1863-1947), lo inexplicable, lo asombroso, lo inquietante, lo que puede ser de otro mundo, lo esotérico, el mito y el horror, (“La Omega Enaltecida”, “Trueque”), la leyenda y lo fantasmal (“Fuera del cuadro”), y un sentido del humor y la intriga muy particular (“El Misterio de Islington”, “Johnny Doble”, “Despertar”, “El cuarto acogedor”). Cuentos que remiten a la atracción de Machen por aquellos que se adentran en territorios desconocidos, por el “espiritismo” o el “poltergeist”, por las leyendas y mitos con los que convivió desde su origen galés.
El prólogo a este libro escrito por su traductor, Antonio J. Iriarte, muestra tan acertadamente el mundo literario y vital de Machen, que lo mejor sería, en el caso de este que escribe y reseña, transcribir tal presentación. En todo caso, intentaré aportar mis propias impresiones.
Hay cuentos magistrales como “Abrir la puerta” (el impagable personaje de Secretan Jones: “Casi se podría decir que la mayoría de los seres humanos son como soñadores, sonámbulos (…) Saben que en realidad están caminando al borde de un precipicio y, sin embargo, son capaces de creer en apariencia que recorren un sendero en un jardín”, que me evoca a una lectura anterior de Machen y a una experiencia propia más allá de Fleet Street que anotaré aparte); “El Camino de Dover” que remite a la existencia de mundos paralelos; esa, aparentemente, informal y curiosa forma en que cita a su querido contemporáneo Dickens, a Poe y tantos otros, complacido y provocador; esa obra maestra que es “N”, en que confluyen todas las inquietudes antes expresadas, el misterio dentro del misterio, el mundo invisible dentro del visible, el horror dentro del humor, la Razón frente al racionalismo, esa frase –“Vuelva a mirar”- que dice tanto, el magnífico y demoledor final; y el relato breve “Ritual” que podría ser el último que escribió Machen, o puede que no, pero que sorprende y asombra por su capacidad de decir mucho en pocas palabras.



Al leer este libro, al ir recorriendo despacio los cuentos como el que paladea un whiskey de valor junto a un hogar asustado, en ese tránsito de la inexistente normalidad al mundo desasosegante de lo inexplicable, el lector se ve alejado de su mundo conocido y se adentra sin darse cuenta en lo más inexplicable y aterrador.
Uno se puedo preocupar por un momento al sentirse al tiempo cómodo e incómodo experimentando el deleite de la lectura de Machen. Por un momento, solo. Si no hay asombro ¿dónde está la gracia?

© Fernando Garcin, junio de 2020.

NUEVO LIBRO DE REINO DE REDONDA. RITUAL. JAVIER MARÍAS BLOG

ARTHUR MACHEN, RITUAL. CASAS DEL LIBRO

NOTA 1. En los últimos 7 u 8 años he colaborado con la banda experimental Maloa Warriors, uno de los proyectos musicales más maravillosos del músico de Florida Derek Damico. Hemos publicado 10 colaboraciones. Él me solicita una voz sola, y construye el tema en torno a mi recitado o mi cantado. Una de las primeras colaboraciones que hicimos fue el tema “A Moment” (Un Momento) basado en un breve poema mío del año 1999, de igual título. Tras cantar el breve poema, enlazo con unas palabras del libro de Machen “y la señora Salter en Portobello Road, con medias rojas y bailando al son de un organillo”. No sé cómo decidí añadir esas palabras. Quizás por ser tan llamativas y por asociar a Machen con el espíritu de mi poema. Acaso por el recuerdo de un día de frío y llovizna en Londres en el que, tras recorrer Fleet Street para visitar a John Donne, terminé al caer la tarde perdido entre unas calles estrechas y sinuosas más allá de la Catedral de Saint Paul, y, sin recordar cómo fue mi regreso a la zona de mi hotel, compuse una canción que sigue inédita. La música de Maloa Warriors, que es muy difícil de etiquetar, es, en este caso, una música atrevida, algo gitana y con un toque de jazz con sonidos entre jocosos y sugerentes.

A MOMENT. MALOA WARRIOS. YOUTUBE CHANNEL

El poema es este:

“Un momento antes
de que todo vaya a pasar
la quietud
de no poderlo evitar
Un momento después
de la euforia febril
el escalofrío
de lo que no ha de durar

Pero ¿A dónde vas amigo?”