miércoles, 26 de noviembre de 2008

Elizabeth Cotten.

Cerca del día 8 de marzo pasado, día de la Mujer Trabajadora tuve en mi página web un recuerdo especial para la cantante de blues afroamericana Elizabeth Cotten.
Nacida el 5 de enero de 1.895, aprendió de forma autodidacta probando a escondidas de niña con el banjo de su hermano. Como su hermano se llevó el banjo consigo y su guitarra cuando se fue de casa, trabajó hasta conseguir dinero para su primera guitarra, a la que llamó “Stella”, y a los 12 años compuso la legendaria “Freight Train” que nadie conoció hasta décadas después. Se casó a los 15 años y tuvo una hija, Lillie. Siguió practicando su peculiar estilo de tocar la guitarra y aprendiendo canciones religiosas, sin que trascendiera fuera de su hogar.



Durante décadas trabajo como asistenta en diferentes casas. Un día encontró, perdida en la calle, a la hija de los Seeger, y la devolvió a su casa. De la amistad con los Seeger, para los que trabajó como asistenta (Pete Seeger, y Ruth Crawford Seeger, ambos musicólogos, él veterano y legendario y combativo cantante de folk) y de la amistad con Ruth surgió la leyenda y el pequeño milagro de ser conocida y poder grabar sus canciones.
Un día la descubrieron los Seeger tocando la guitarra en la casa de estos con esa técnica que haría mágica e inimitable, tocando con dos dedos, mezclando el blues, el folk y los ritmos africanos.
Elizabeth “Giba” Cotten grabó sus primeras canciones (“Freight Train”) con 68 años y empezó a tocar en público con Seeger, y después en solitario, canciones que se hicieron imprescindibles para cualquiera que se introdujera en el blues rural. Grandes de la música han interpretado sus canciones, desde Grateful Dead hasta Bob Dylan –este último solía abrir sus conciertos del inmenso e inimitable Never Ending Tour, al final de los 90, con el tradicional “Oh babe it ain’t no lie”-.
Obtuvo Cotten los mayores reconocimientos nacionales a su trabajo, además de grammys a su disco de canciones en vivo, y premio de su país por la contribución a la cultura y siempre disfrutó tocando en público, a pesar de su edad, con un espíritu que contagiaba a todo el mundo, hasta que sus manos le dejaron hacerlo. Quien la vio actuar nunca podría olvidarlo. Falleció el 22 de junio de 1.987.
Esto es un homenaje.

(c) Fernando Garcin, 2008.

martes, 11 de noviembre de 2008

HITCHHIKER - de NY a New Orleans. Tony White, David Amram, Daniel Chauvin. Music & Words.

HITCHHIKER - el aroma beat -

Hitchhiker desarrollan su proyecto desde mediados de los años 90', cuando se reúnen el guitarrista y escritor de canciones del grupo 10.000 Maniacs Rob Buck y el escritor de canciones, cantante y percusionista Daniel Chauvin, procedente de la banda inglesa Wild Frontiers. Lamentando la pérdida del querido y exquisito Rob Buck, al grupo se unen después los excelentes Tony White y Al Maddy, además de las colaboraciones de grandes como David Amram, y graban varios trabajos y canciones, además de concebir una extensión de su obra musical en obra cinematográfica a cargo del director Stephen L. Smith. Han tocado en varias ocasiones en el aniversario de Kerouac en su ciudad natal de Lowell, y colaboraron en el legendario disco de homenaje a Jack Kerouac 'Kick Joy Darkness' junto a Patti Smith, John Cale, Lee Ranaldo, Jim Carroll, Burroughs, Johnny Depp y tantos. ' La deuda con el spoken word, el espíritu beat no adulterado, el jazz, y la música de las décadas centrales del siglo XX, así como la experimentación electrónica , es más bien una gratitud que les hace avanzar en busca de nuevos vehículos sonoros para el decir de la voz.
‘This is Us’ es el título del álbum de 6 canciones editado por el grupo en 2008, con Daniel Chauvin a las voces, el spoken word, las letras, la percusión, teclado y acordeón y Tony White tocando saxos, clarinete, flautas, mizmar, teclados, además de encargarse de los arreglos, la orquestación y las programaciones; acompañados de las guitarras de Al Maddy, el bajo de Miño Español, y la colaboración gráfica y de imagen de Stephen L. Smith. Son 6 piezas grabadas entre Nueva York y California, que fluyen una detrás de otra como un tren viajando a través de la tierra prometida, o un sueño que se hace más real a cada momento. ‘Embrace it’ es el perfecto primer eslabón, un tema que crece por momentos desde la voz de Chauvin hasta las músicas de White arrastradas en un torbellino que parece amenazar y luego acaricia, una entrega que quien escucha recibe y abraza. La instrumentación crea una atmósfera tan luminosa como atrevida, que se toma aún más colorido con ‘The Place of Dreams’, con los instrumentos de viento llevando la canción donde la voz apunta. Magníficas canciones son ‘Change your way’ – tan poderosa como evocadora de los mejores sonidos del viejo siglo-, ‘Liberty’, una pieza cuyo único respiro es la libertad, y la maravillosa ‘This is us’ –primer tema que tuve la suerte de escuchar de ellos y que es sencillamente adictiva.

Al mismo tiempo, tienen editadas dos piezas en Video: *Un breve DVD llamado Jazz Heaven, título del tema central por ellos compuesto e interpretado, como un lamento en blanco y negro invocando y creando colores por venir, dedicado a la ciudad de New Orleans, devastada por el huracán Katrina. Tony White y Daniel Chauvin y el resto de músicos, mezclan su música y sus palabras con el paisaje desolado del French Quarter de la ciudad, mostrando en imágenes lo que es salir de una ciudad para entrar en ella, olvidarla para recordarla, hacer visible lo que parece no estar, el amor y la soledad de una gente y una música. Producida y editada por su editora 24/7 Filmworks, con la aportación visual y gráfica de Stephen L. Smith y Niko Espanol.
**Una película en video, dirigida por los Chauvin Brothers, Rodney y Daniel, ambientada en Nueva York, un film con música de Hitchhikers y las imágenes de un personaje ‘Jack’, seguido por la cámara buscando su propio rastro en los caminos que llevan y traen del Bus, con hermosas escenas, como la del músico en la calle, la pareja mayor que tiene su encuentro amoroso en medio de la ciudad o el bailarín en la plaza. Palabras, pensamientos poéticos, la voz, las imágenes, y la música, Bus Stop es esa canción poema en imágenes que viaja fuera del tiempo como los clásicos del cine mudo, el cine francés de los 40’ o 50’ o el norteamericano de los 60’ y 70’. Un disco contagioso y muy recomendable para un proyecto que viaja por carreteras poco transitadas, y llenas de sabiduria y pasión.

Photo: Tony White, David Amram, Daniel Chauvin.

Tony Wite sigue con su trabajo de décadas como músico de jazz y otros géneros, y acaba de publicar en 2019 su magnífico disco "Tony White Music"
https://tonywhitemusic.com/

Es un honor para mí que Tony White aporte su sabiduría musical tocando saxo, flautas y melódica en mi nuevo disco publicado en 2019 "Days Of The Fall" (Sin Detenerse) en la canción "Blue Cat" inspirada en los miles de kilómetros recorridos con su gato por una refugiada siria.

BLUE CAT Bandcamp Fernando Garcin





© Fernando Garcín

jueves, 30 de octubre de 2008

Jesús Maestro publica los premiados 'Vozebuth' y ‘Volveremos’



Jesús Maestro ha ganado dos premios de narrativa este año pasado; libros que se han publicado este año 2008 y que ya circulan por las tierras altas y los mundos subterráneos dispuestos a captar tu atención y provocarte un viaje que no tiene término medio ni término alguno. Goce en estado puro para sibaritas de la palabra como imagen y sentido.
'Vozebuth. Fragmentos de Lizeth', premio Creación Injuve 2007, repleto de simbolismo poético y cinematográfico y de atrevidas imágenes poco frecuentes en estos tiempos. 'El amor se distingue de las demás cosas porque la experiencia aumenta la ignorancia. Desde que con la electricidad llegó el triunfo del individualismo, hay una luz al final del túnel donde vuelves a encontrarte con los que te quisieron'.
Hay texto, jugoso, denso en ocasiones, al que uno regresa para apreciar de nuevo la pincelada, el toque de otro color inquieto, la sensación, idea o reflexión aparentemente entre paréntesis durante el relato, pero que es el jugo que cae de la fruta y cuyo aroma queda en las manos, en la memoria.
‘Volveremos’, Premio Rei en Jaume de Narrativa, Ayuntamiento del Calviá, Mallorca. Otro relato que contiene una historia circular que viaja del pasado al presente y del presente al pasado, y que desprende amor por la escritura y por la pintura, por la filosofía y la música. Con reminiscencias de la pintura y la filosofía simbolistas, de las creencias mitológicas y alquimistas, la prosa nos salpica de imágenes poéticas y reflexiones existencialistas, de racionalismo idealista y evocaciones oníricas.
Una historia que puede leerse en su confesión lineal, pero también hacer saltar en pedazos ante el paso del tiempo, y ante la promesa de volver a un mundo ido. Impresionistas y expresionistas, Turner, El Bosco y Munch, Manet y Stravinsky, y también Crowley, HG Wells, la literatura de fantasmas, MR James, o los pensamientos en torno al amor, el tiempo, la muerte, Stendhal, Shelley o los oscuros rincones de la experiencia dormida. La voz propia del autor que se hace adictiva después de compartir sus libros.




“Siempre que no aprendamos la palabra ‘futuro’ conservaremos la juventud’. ‘Oía a Sebastián diciendo que el mar está lleno de quienes miramos atrás y que por esta razón es salado’
‘Volveremos, como ‘Vozebuth’, tiene algo de viaje iniciático y algo de diario de un capitán de barco al que, como a cierto personaje de Conrad, ya no le conceden el mando de ningún barco. Un romanticismo de tono oscuro, pragmático y canalla, los pies en la tierra y las manos en el cielo de los deseos. Todos los personajes tienen su razón, saben algo más que el otro no sabe o no sabría. Por eso sus nombres variables y sus cambios para seguir siendo, la atracción que se siente hacia Bigot, Acteón, Sebastián, Lorena o el narrador que podrías ser tú, en otro lugar.
Una invitación a una fiesta que ya empezó y que nunca ha terminado del todo. Son libros en los que vale la pena zambullirse y perder la noción del tiempo. El resto es misterio, como la prosa de Jesús desprende. Y el misterio reside siempre en los ojos, en la forma de mirar…
‘Siempre es el momento perfecto para algo: el futuro de otro pasado’. (Jesús Maestro).

Info y pedidos: http://www.jesusmaestro.com

El Cantante Mudo, octarasca de 2008
(c) todos los derechos yacen despiertos

Morella / Phantom Oscillator

PHANTOM OSCILLATOR
Mariah Hesseltine: voz, acordeón, flauta, producción
Fred DeFord: guitar



Descubrí a Phantom Oscillator en myspace, y tiempo después disfruto de un Cd con 5 canciones grabadas por Mariah y Fred, una música que evoca el swing de Django, la música rural de las primeras décadas del siglo XX, con la voz y la interpretación tan sugerentes de Mariah y la guitarra de Fred, más los preciosos diseños y dibujos, un sonido fresco e inmediato que remite a un concierto campestre o en un pequeño café de cualquier ciudad fronteriza, y que evoca instrumental y vocalmente todo lo que cabe en un viejo vinilo de 78 rodando lentamente en noches calurosas o abrazando al amor en noches de enero en la vieja gran ciudad.

http://www.myspace.com/phantomoscillator

PORTABLE MORLA

neon vision studio

Morella: voces, ritmos, teclas, sintetizador, bajo, acordeón, juguetes, producción.
Lt. Lunatico: ritmos, teclas, melódica, producción (TwoBits)
Dr. Gonzalez: guitarra (Barbarella)

PORTABLE MORLA cover by mike graham

La otra cara de Mariah me la descubrió con su proyecto Morella, así como su participación en el genial proyecto de Dubin Hood del que hablaré en otro momento. Morella es un proyecto que me fascina desde el principio; la mezcla de los desarrollos de música electrónica, sintes, ritmos y programaciones de ella y LT. Lunático, más la guitarra de Dr. Gonzalez en un tema, más la voz fascinante, bellísima y natural de Morella, con los sonidos de acordeones, juguetes, bajo, melódica - un cruce de dub-ambient-dance-beat music, tan directa y beat como una pieza punk, con las sugerentes melodías y ritmos de la música electrónica sin tapujos ni mediaciones: desde casa para casa, viajan las canciones, temas diferentes y envolventes como Ode to a Willow, mis favoritas Morella, TwoBits y Left vs. Right, y las atrevidas TitleFree y Barbarella.



http://www.myspace.com/portablemorla

El Cantante Mudo. Octarasca 2008.
(c) todos los derechos se contorsionan para bailar

domingo, 21 de septiembre de 2008

zen y al arte del mantenimiento de la motocicleta



-Imagen de Robert Pirsig, autor del libro 'Zen y el Arte del Mantenimiento de la Motocicleta', con la motocicleta con la que viaja en la historia del libro; libro del que leí algunos fragmentos estudiando estética de la ciencia en 5º de Estética, y del que luego supe de su edición castellana en uno de esos encuentros especiales con Dani-

(Tarde en Lorca)

Andábamos alegres
Por la Alameda de los Tristes
Cerca de las vías
Donde el tiempo son dos
Pasábamos los dedos
Por la piel que se estira
Unos pedían agua
Y otros fumar
Hasta que nos dejó mudos
El sonido del tren.

(Lorca, julio 2008)




Luna llena sobre el tajo
Desde tu sombrero la señalas
Dos bailarinas
y el avión que surca el cielo…
La voz es una linterna
El Elevador sigue subiendo a 200 metros de ti
donde está el cielo más pequeño
Por los raíles flashes y muletas
para la enfermedad del valiente
Abres los brazos, cierras los ojos
La belleza hace la calle

(Lisboa, julio 2008)

(c) El Cantante Mudo (para Robert, Dani, Ina y Leonard)

(c) todos los derechos no van en el sidecar

Claire Lejeune

Claire Lejeune (1926-2008) in memoriam




Conocí a Claire Lejuene gracias a mi amiga Flor Herrero, quien la ha traducido al castellano durante muchos años, y mantenido una intensa relación con ella hasta el reciente fallecimiento de la gran ensayista, filósofa y poeta belga el pasado 9 de septiembre. Como homenaje a ella y su obra, reproduzco aquí la reseña que escribí cuando la editorial Pretextos publicó su gran obra 'El Libro de la Hermana' en 2002, con traducción de Flor.

UNA INTENSA VISIÓN DEL ENSAYO POÉTICO:
EL LIBRO DE LA HERMANA" de Claire Lejeune, ed. Pretextos. Valencia, 2002.

Este libro, con una excelente y cuidada traducción de Flor Herrero, nos introduce a la poeta y ensayista belga Claire Lejeune en España. Su publicación en el mes de mayo de 2002 por la editorial Pretextos no tuvo la repercusión que se merecía fuera de los círculos universitarios, y fue relegado de los suplementos literarios más leídos, así como de algunas revistas especializadas en filosofía y literatura, por ese caprichoso vaivén que encierra dentro de la novedad o de lo actualmente interesante determinado tipo de libros, mientras otros no. Ya en su momento escribí una reseña destinada a recomendar su lectura (nada fácil pero apasionante) a todos aquellos y aquellas que esperan como agua de mayo el retorno de la poesía al lugar donde siempre estuvo, antes de que la Razón y la Historia se apropiaran patriarcalmente de nuestros sentidos y corazones.

El libro de la hermana me lleva a pensar en lo que existe detrás de la palabra “hermano”. “Hermanos”. Al igual que la autora, recuerdo e invoco las palabras del poeta simbolista francés Arthur Rimbaud que aborda la cuestión de encontrar una salida a los juegos innecesarios de poder en su poema 'Vigilias':

'Es el amigo ni violento ni débil. El amigo.

Es el amado ni atormentador ni atormentado. El amado.

Aire y el mundo no buscado. La vida.'

Tal vez el momento último de serenidad que se consigue –tal y como la autora lo entiende en su libro- al mirar atrás es hacerlo como si estuviéramos mirando hacia delante. Una vez fuimos todos hermanos, en otro tiempo, antes de la historia “contada por”. Antes de la historia establecida desde la razón, antes de que fueran repartidos los papeles, antes de empezar la representación de la obra. Madres, Padres, Hijos, dueños, patrones, esclavos, dominadores, subyugados, la lógica del éxito y del fracaso, los juegos de poder.

No. No se trata de un libro sencillo de leer, puesto que requiere el paso por las estaciones de la desesperación para salvar al amor de la incomunicación y de sí mismo. Sólo es sencillo de ver, visionar.

Cuando vemos, cuando decimos, “oh, mira, era esto”, sólo entonces lo complicado se torna sencillo. Se mira hacia el futuro para recuperar lo que la historia nos arrebató usando las trampas del presente ya pasado. ¿Cuántas tropelías se han cometido bajo la bandera del “carpe diem” del buen Horacio? ¿Cuántas desde la concepción materialista de que sólo es relevante lo que conduce a alguna parte, a algún interés o satisfacción, a costa de lo que sea menester? La razón ordenante…

La sensación que impregna las páginas y la piel de libro y lector es otra: los que han sentido la pérdida y el arrebato, se sienten o se han de sentir hermanos. Lo sientes antes que nadie y antes que nada, que la nada. La Historia, el poder, la razón, el sexismo, rosa y azul, blanco y negro… La nada ha de llevárselos para devolvernos el poder decir que somos hermanos. Yendo más allá de ese “poder decir”… Para ser hermanos no hace falta que un discurso lo certifique como un relato impuesto. Hace falta que el discurso se “suicide”, se autoinmole para que, aparezca al otro lado lo que es sin más.

El sentimiento de hermandad es primario, primigenio. Está ahí esperando la mirada de complicidad y reconocimiento. Los viejos roles de dominio, patrones del patriarcado y del matriarcado, sólo son diques construidos para evitar el “regreso” (siempre estuvo ahí) del puro abrazo del hermano.

A veces lo más evidente es invisible o lo más invisible evidente. El extrañamiento de estar en el mundo es la niebla que sólo puede disipar el vernos devueltos al mundo que somos: "... morirá la vida de frío si la poesía no se dedica por entero a provocar el deshielo" (pag. 29) "Del encuentro de los exhaustos puede brotar la energía de la desesperación. El futuro sólo puede contar con la multiplicación de sus fuentes en el desierto del amor" (idem). Sólo un pequeño apunte del tremendo afán de renacimiento del alma luminosa desde la oscuridad del siglo cerrado que propone este libro... que nos remite a la locura que lo-cura-todo, de Heráclito a Rimbaud, de Judit a Camus y la madre tierra y mar.

© Fernando Garcín.

martes, 3 de junio de 2008

30 AÑOS DE LA ASOCIACION DE VECINOS DE L'AMISTAT



La Asociación de Vecinos del Barrio de L'Amistat, barrio trabajador donde me crié, y donde viví hasta los 22 años, ha celebrado el pasado 31 de Mayo sus 30 años de existencia, con todos sus logros para mejorar la calidad de vida del Barrio, dentro de sus, en principio, modestas posibilidades, sin concesión alguna a ningún partido político (nunca fue usado por ninguno de ellos para introducirse), sino por propia autogestión de gente humilde y trabajadora, hasta hacerlo un barrio digno y habitable, un ejemplo para muchos otros.
Se celebró el aniversario, con autorización, en el Centro Social La Amistad, último logro de la Asociación de Vecinos, centro que aglutina al Barrio y donde acuden centenares de vecinos de L'Amistat y de todos los barrios de la Ciudad.
La celebración fue por la tarde, a partir de las 17’30 horas, cuando se inauguró una exposición 1978-2008, muestra de toda una vida de reivindicaciones y logros; expuesta en el vestíbulo principal del Centro Social durante una semana. A continuación en los salones del Centro Municipal de las Personas Mayores, se recibieron a todos los socios, especialmente a los que fueron distinguidos por su colaboración y fidelidad, haciéndoles llegar un obsequio de recuerdo.











Después del encuentro y el reparto de obsequios, tuvo lugar “un picoteo remojado”, y poco después una típica verbena de Barrio amenizada por la Banda de Música del Centro de Música y Danza de Nazaret, desde las 20 hasta las 22 horas. La Charanga, además, también, en la mañana de ese sábado 31 de Mayo, alegró al barrio con un pasacalles por las calles principales del Barrio.




Fue un día especial, como especial es este año para el Barrio, y emocionante evocar tantos años y tantas personas sin las cuales el Barrio no sería lo que ahora es.
Me pidieron, con motivo de la exposición, que escribiera algo sobre los primeros años de la asociación, desde mi recuerdo adolescente. Esto fue lo que escribí:

L’AMISTAT 1978
(a mi madre, Sol Romeu)

Se cumplen 30 años del nacimiento de la Asociación de Vecinos de L’Amistat.
Los tiempos han cambiado, y el barrio ha cambiado con ellos y gracias al esfuerzo de la asociación, la calidad de vida, lo que es más que evidente para todos pero sobre todo para la gente mayor. Por mi parte me ha aparecido gratificante evocar algunos momentos de los primeros años de existencia de La Asociación en relación con mi propia experiencia vital.



Cuando se creó la Asociación, en 1978, por un valiente e inquieto grupo de vecinos, yo tenía ya algún contacto con la asociación de vecinos de Artes Oficios, cercana a la de L’Amistat, donde algunos amigos desarrollaban algunas actividades culturales en las que participé, tertulias literarias, lecturas, una revista, foros de música, etc.
Cerca de la Asociación de Artes y Oficios y de Ramiro de Maeztu estaba la imprenta Ocmo, donde empezamos en 1978 a imprimir en offset algunos carteles, folletos, fanzines, catálogos, y después alguna revista y algún libro. La Asociación de L’Amistat también llevaría allí sus revistas y carteles y folletos durante años, y fue una imprenta que aglutinó durante muchos años la actividad de esas asociaciones vecinales, y de iniciativas editoriales y de fanzines, como Bananas, Cuadernos del Mar, Malvarrosa, y un largo etcétera.
Cuando se creó la Asociación de Vecinos de L’Amistat algunas de esas actividades las desarrollamos puntualmente en su local original en la calle República Argentina; recuerdo algunas tertulias, algún foro de música, entre ellos el primer día Dylan, la preparación de alguna exposición y alguna revista, entre otras cosas, que desarrollamos un grupo de gente muy joven, entre las que estábamos gente del barrio y de barrios cercanos como Caty, Luis, Gregorio, Uberto, Clara, y otros. Más tarde gente que se incorporó a una revista de arte y literatura que hacíamos Uberto, Clara y yo, con gente como Jesús, Elena, Sefa, Juan Ramón… Y las actividades que desarrollamos en torno a esa iniciativa en lugares como los propios locales de las asociaciones, el Centro Social de El Grao, que era además sala de exposiciones y de conciertos, donde cabía toda libertad de expresión y actividades para grupos de música y nuevos poetas u homenajes a gente como Prevert, Estellés o Dylan, y algún Café que entonces acogía actividades de este tipo como el Lola.




Lo que me llama la atención de aquellos tiempos es el hecho de que gente muy joven se acercara a los locales vecinales, o más bien, no se alejara de ellos, pues estaban cerca de donde vivían; y con cierta curiosidad ingenua, con mucha curiosidad por todo, y el entusiasmo de conocer, y de experimentar, desarrollaran allí sus actividades artísticas o lúdicas. Eso fue evidente para mí en un periodo especialmente intenso, entre 1978 y 1981, pues más tarde, los estudios universitarios, las circunstancias de la vida de cada cual, los trabajos, etcétera nos fueron dispersando hacia otros mundos.
Contrasta esa actitud de aquel tiempo con la que uno pueda encontrarse en estos tiempos recientes. Tal vez esa inquietud y esa curiosidad, y esa cercanía en la búsqueda de lo nuevo, en el entorno de los barrios y sus locales, se haya perdido, como también las iniciativas impulsivas de afán cultural, y aparte de que existen muchas excepciones, y gente voluntariamente implicada en actividades sociales, hay una mayoría que huye hacia los centros de diversión preestablecidos, y lleva impregnado, consciente o inconscientemente, un interés más materialista hacia el exterior. Nunca ha habido tantos medios para comunicarse, pero nunca la comunicación ha sido tan inmediata y fácil sin sentido preciso, sin llevar la mayoría de las veces a ninguna parte o más allá de un momento de satisfacción transitorio, un rato de ocio y diversión sin aglutinar inquietudes, proyectos o experiencias.
Quizá la gente que viene de fuera lo perciba de otra manera. La gente que por necesidad económica o por estudios viene de fuera a la ciudad crea unas ciertas raíces entre ellos; pero, salvo movilizaciones puntuales por razones de mucho peso, las iniciativas de los más jóvenes culturales, de arte, música, literatura, etcétera, no están vinculadas a los barrios ni a locales cercanos, sino a la cultura del ocio y a los núcleos de diversión establecidos.
No hay aquí una mirada teñida de nostalgia. Como dice a menudo mi amigo Julio Bustamante, para nostalgia, la de antes. En todo caso estas palabras son más bien un elogio a ciertos tiempos excitantes y especiales, en medio de una celebración grata como es la de los 30 años de la Asociación de Vecinos de mi barrio de L’Amistat, una evocación que pueda ser una invocación a algo que se ha perdido (pero todo se pierde para, en algún momento, ser encontrado) y un canto a un ciclo temporal de inquietud y curiosidad, de afán de descubrimientos, que tiene su germen en los prodigiosos años 70’.
Los exploradores siguen huellas, no se preocupan de si las dejan o no. Las huellas están ahí. Cada generación marca sus propias huellas y hace su propio camino. Lleve a donde lleve.

Fernando Garcín