jueves, 30 de octubre de 2008

Jesús Maestro publica los premiados 'Vozebuth' y ‘Volveremos’



Jesús Maestro ha ganado dos premios de narrativa este año pasado; libros que se han publicado este año 2008 y que ya circulan por las tierras altas y los mundos subterráneos dispuestos a captar tu atención y provocarte un viaje que no tiene término medio ni término alguno. Goce en estado puro para sibaritas de la palabra como imagen y sentido.
'Vozebuth. Fragmentos de Lizeth', premio Creación Injuve 2007, repleto de simbolismo poético y cinematográfico y de atrevidas imágenes poco frecuentes en estos tiempos. 'El amor se distingue de las demás cosas porque la experiencia aumenta la ignorancia. Desde que con la electricidad llegó el triunfo del individualismo, hay una luz al final del túnel donde vuelves a encontrarte con los que te quisieron'.
Hay texto, jugoso, denso en ocasiones, al que uno regresa para apreciar de nuevo la pincelada, el toque de otro color inquieto, la sensación, idea o reflexión aparentemente entre paréntesis durante el relato, pero que es el jugo que cae de la fruta y cuyo aroma queda en las manos, en la memoria.
‘Volveremos’, Premio Rei en Jaume de Narrativa, Ayuntamiento del Calviá, Mallorca. Otro relato que contiene una historia circular que viaja del pasado al presente y del presente al pasado, y que desprende amor por la escritura y por la pintura, por la filosofía y la música. Con reminiscencias de la pintura y la filosofía simbolistas, de las creencias mitológicas y alquimistas, la prosa nos salpica de imágenes poéticas y reflexiones existencialistas, de racionalismo idealista y evocaciones oníricas.
Una historia que puede leerse en su confesión lineal, pero también hacer saltar en pedazos ante el paso del tiempo, y ante la promesa de volver a un mundo ido. Impresionistas y expresionistas, Turner, El Bosco y Munch, Manet y Stravinsky, y también Crowley, HG Wells, la literatura de fantasmas, MR James, o los pensamientos en torno al amor, el tiempo, la muerte, Stendhal, Shelley o los oscuros rincones de la experiencia dormida. La voz propia del autor que se hace adictiva después de compartir sus libros.




“Siempre que no aprendamos la palabra ‘futuro’ conservaremos la juventud’. ‘Oía a Sebastián diciendo que el mar está lleno de quienes miramos atrás y que por esta razón es salado’
‘Volveremos, como ‘Vozebuth’, tiene algo de viaje iniciático y algo de diario de un capitán de barco al que, como a cierto personaje de Conrad, ya no le conceden el mando de ningún barco. Un romanticismo de tono oscuro, pragmático y canalla, los pies en la tierra y las manos en el cielo de los deseos. Todos los personajes tienen su razón, saben algo más que el otro no sabe o no sabría. Por eso sus nombres variables y sus cambios para seguir siendo, la atracción que se siente hacia Bigot, Acteón, Sebastián, Lorena o el narrador que podrías ser tú, en otro lugar.
Una invitación a una fiesta que ya empezó y que nunca ha terminado del todo. Son libros en los que vale la pena zambullirse y perder la noción del tiempo. El resto es misterio, como la prosa de Jesús desprende. Y el misterio reside siempre en los ojos, en la forma de mirar…
‘Siempre es el momento perfecto para algo: el futuro de otro pasado’. (Jesús Maestro).

Info y pedidos: http://www.jesusmaestro.com

El Cantante Mudo, octarasca de 2008
(c) todos los derechos yacen despiertos

Morella / Phantom Oscillator

PHANTOM OSCILLATOR
Mariah Hesseltine: voz, acordeón, flauta, producción
Fred DeFord: guitar



Descubrí a Phantom Oscillator en myspace, y tiempo después disfruto de un Cd con 5 canciones grabadas por Mariah y Fred, una música que evoca el swing de Django, la música rural de las primeras décadas del siglo XX, con la voz y la interpretación tan sugerentes de Mariah y la guitarra de Fred, más los preciosos diseños y dibujos, un sonido fresco e inmediato que remite a un concierto campestre o en un pequeño café de cualquier ciudad fronteriza, y que evoca instrumental y vocalmente todo lo que cabe en un viejo vinilo de 78 rodando lentamente en noches calurosas o abrazando al amor en noches de enero en la vieja gran ciudad.

http://www.myspace.com/phantomoscillator

PORTABLE MORLA

neon vision studio

Morella: voces, ritmos, teclas, sintetizador, bajo, acordeón, juguetes, producción.
Lt. Lunatico: ritmos, teclas, melódica, producción (TwoBits)
Dr. Gonzalez: guitarra (Barbarella)

PORTABLE MORLA cover by mike graham

La otra cara de Mariah me la descubrió con su proyecto Morella, así como su participación en el genial proyecto de Dubin Hood del que hablaré en otro momento. Morella es un proyecto que me fascina desde el principio; la mezcla de los desarrollos de música electrónica, sintes, ritmos y programaciones de ella y LT. Lunático, más la guitarra de Dr. Gonzalez en un tema, más la voz fascinante, bellísima y natural de Morella, con los sonidos de acordeones, juguetes, bajo, melódica - un cruce de dub-ambient-dance-beat music, tan directa y beat como una pieza punk, con las sugerentes melodías y ritmos de la música electrónica sin tapujos ni mediaciones: desde casa para casa, viajan las canciones, temas diferentes y envolventes como Ode to a Willow, mis favoritas Morella, TwoBits y Left vs. Right, y las atrevidas TitleFree y Barbarella.



http://www.myspace.com/portablemorla

El Cantante Mudo. Octarasca 2008.
(c) todos los derechos se contorsionan para bailar

domingo, 21 de septiembre de 2008

zen y al arte del mantenimiento de la motocicleta



-Imagen de Robert Pirsig, autor del libro 'Zen y el Arte del Mantenimiento de la Motocicleta', con la motocicleta con la que viaja en la historia del libro; libro del que leí algunos fragmentos estudiando estética de la ciencia en 5º de Estética, y del que luego supe de su edición castellana en uno de esos encuentros especiales con Dani-

(Tarde en Lorca)

Andábamos alegres
Por la Alameda de los Tristes
Cerca de las vías
Donde el tiempo son dos
Pasábamos los dedos
Por la piel que se estira
Unos pedían agua
Y otros fumar
Hasta que nos dejó mudos
El sonido del tren.

(Lorca, julio 2008)




Luna llena sobre el tajo
Desde tu sombrero la señalas
Dos bailarinas
y el avión que surca el cielo…
La voz es una linterna
El Elevador sigue subiendo a 200 metros de ti
donde está el cielo más pequeño
Por los raíles flashes y muletas
para la enfermedad del valiente
Abres los brazos, cierras los ojos
La belleza hace la calle

(Lisboa, julio 2008)

(c) El Cantante Mudo (para Robert, Dani, Ina y Leonard)

(c) todos los derechos no van en el sidecar

Claire Lejeune

Claire Lejeune (1926-2008) in memoriam




Conocí a Claire Lejuene gracias a mi amiga Flor Herrero, quien la ha traducido al castellano durante muchos años, y mantenido una intensa relación con ella hasta el reciente fallecimiento de la gran ensayista, filósofa y poeta belga el pasado 9 de septiembre. Como homenaje a ella y su obra, reproduzco aquí la reseña que escribí cuando la editorial Pretextos publicó su gran obra 'El Libro de la Hermana' en 2002, con traducción de Flor.

UNA INTENSA VISIÓN DEL ENSAYO POÉTICO:
EL LIBRO DE LA HERMANA" de Claire Lejeune, ed. Pretextos. Valencia, 2002.

Este libro, con una excelente y cuidada traducción de Flor Herrero, nos introduce a la poeta y ensayista belga Claire Lejeune en España. Su publicación en el mes de mayo de 2002 por la editorial Pretextos no tuvo la repercusión que se merecía fuera de los círculos universitarios, y fue relegado de los suplementos literarios más leídos, así como de algunas revistas especializadas en filosofía y literatura, por ese caprichoso vaivén que encierra dentro de la novedad o de lo actualmente interesante determinado tipo de libros, mientras otros no. Ya en su momento escribí una reseña destinada a recomendar su lectura (nada fácil pero apasionante) a todos aquellos y aquellas que esperan como agua de mayo el retorno de la poesía al lugar donde siempre estuvo, antes de que la Razón y la Historia se apropiaran patriarcalmente de nuestros sentidos y corazones.

El libro de la hermana me lleva a pensar en lo que existe detrás de la palabra “hermano”. “Hermanos”. Al igual que la autora, recuerdo e invoco las palabras del poeta simbolista francés Arthur Rimbaud que aborda la cuestión de encontrar una salida a los juegos innecesarios de poder en su poema 'Vigilias':

'Es el amigo ni violento ni débil. El amigo.

Es el amado ni atormentador ni atormentado. El amado.

Aire y el mundo no buscado. La vida.'

Tal vez el momento último de serenidad que se consigue –tal y como la autora lo entiende en su libro- al mirar atrás es hacerlo como si estuviéramos mirando hacia delante. Una vez fuimos todos hermanos, en otro tiempo, antes de la historia “contada por”. Antes de la historia establecida desde la razón, antes de que fueran repartidos los papeles, antes de empezar la representación de la obra. Madres, Padres, Hijos, dueños, patrones, esclavos, dominadores, subyugados, la lógica del éxito y del fracaso, los juegos de poder.

No. No se trata de un libro sencillo de leer, puesto que requiere el paso por las estaciones de la desesperación para salvar al amor de la incomunicación y de sí mismo. Sólo es sencillo de ver, visionar.

Cuando vemos, cuando decimos, “oh, mira, era esto”, sólo entonces lo complicado se torna sencillo. Se mira hacia el futuro para recuperar lo que la historia nos arrebató usando las trampas del presente ya pasado. ¿Cuántas tropelías se han cometido bajo la bandera del “carpe diem” del buen Horacio? ¿Cuántas desde la concepción materialista de que sólo es relevante lo que conduce a alguna parte, a algún interés o satisfacción, a costa de lo que sea menester? La razón ordenante…

La sensación que impregna las páginas y la piel de libro y lector es otra: los que han sentido la pérdida y el arrebato, se sienten o se han de sentir hermanos. Lo sientes antes que nadie y antes que nada, que la nada. La Historia, el poder, la razón, el sexismo, rosa y azul, blanco y negro… La nada ha de llevárselos para devolvernos el poder decir que somos hermanos. Yendo más allá de ese “poder decir”… Para ser hermanos no hace falta que un discurso lo certifique como un relato impuesto. Hace falta que el discurso se “suicide”, se autoinmole para que, aparezca al otro lado lo que es sin más.

El sentimiento de hermandad es primario, primigenio. Está ahí esperando la mirada de complicidad y reconocimiento. Los viejos roles de dominio, patrones del patriarcado y del matriarcado, sólo son diques construidos para evitar el “regreso” (siempre estuvo ahí) del puro abrazo del hermano.

A veces lo más evidente es invisible o lo más invisible evidente. El extrañamiento de estar en el mundo es la niebla que sólo puede disipar el vernos devueltos al mundo que somos: "... morirá la vida de frío si la poesía no se dedica por entero a provocar el deshielo" (pag. 29) "Del encuentro de los exhaustos puede brotar la energía de la desesperación. El futuro sólo puede contar con la multiplicación de sus fuentes en el desierto del amor" (idem). Sólo un pequeño apunte del tremendo afán de renacimiento del alma luminosa desde la oscuridad del siglo cerrado que propone este libro... que nos remite a la locura que lo-cura-todo, de Heráclito a Rimbaud, de Judit a Camus y la madre tierra y mar.

© Fernando Garcín.

martes, 3 de junio de 2008

30 AÑOS DE LA ASOCIACION DE VECINOS DE L'AMISTAT



La Asociación de Vecinos del Barrio de L'Amistat, barrio trabajador donde me crié, y donde viví hasta los 22 años, ha celebrado el pasado 31 de Mayo sus 30 años de existencia, con todos sus logros para mejorar la calidad de vida del Barrio, dentro de sus, en principio, modestas posibilidades, sin concesión alguna a ningún partido político (nunca fue usado por ninguno de ellos para introducirse), sino por propia autogestión de gente humilde y trabajadora, hasta hacerlo un barrio digno y habitable, un ejemplo para muchos otros.
Se celebró el aniversario, con autorización, en el Centro Social La Amistad, último logro de la Asociación de Vecinos, centro que aglutina al Barrio y donde acuden centenares de vecinos de L'Amistat y de todos los barrios de la Ciudad.
La celebración fue por la tarde, a partir de las 17’30 horas, cuando se inauguró una exposición 1978-2008, muestra de toda una vida de reivindicaciones y logros; expuesta en el vestíbulo principal del Centro Social durante una semana. A continuación en los salones del Centro Municipal de las Personas Mayores, se recibieron a todos los socios, especialmente a los que fueron distinguidos por su colaboración y fidelidad, haciéndoles llegar un obsequio de recuerdo.











Después del encuentro y el reparto de obsequios, tuvo lugar “un picoteo remojado”, y poco después una típica verbena de Barrio amenizada por la Banda de Música del Centro de Música y Danza de Nazaret, desde las 20 hasta las 22 horas. La Charanga, además, también, en la mañana de ese sábado 31 de Mayo, alegró al barrio con un pasacalles por las calles principales del Barrio.




Fue un día especial, como especial es este año para el Barrio, y emocionante evocar tantos años y tantas personas sin las cuales el Barrio no sería lo que ahora es.
Me pidieron, con motivo de la exposición, que escribiera algo sobre los primeros años de la asociación, desde mi recuerdo adolescente. Esto fue lo que escribí:

L’AMISTAT 1978
(a mi madre, Sol Romeu)

Se cumplen 30 años del nacimiento de la Asociación de Vecinos de L’Amistat.
Los tiempos han cambiado, y el barrio ha cambiado con ellos y gracias al esfuerzo de la asociación, la calidad de vida, lo que es más que evidente para todos pero sobre todo para la gente mayor. Por mi parte me ha aparecido gratificante evocar algunos momentos de los primeros años de existencia de La Asociación en relación con mi propia experiencia vital.



Cuando se creó la Asociación, en 1978, por un valiente e inquieto grupo de vecinos, yo tenía ya algún contacto con la asociación de vecinos de Artes Oficios, cercana a la de L’Amistat, donde algunos amigos desarrollaban algunas actividades culturales en las que participé, tertulias literarias, lecturas, una revista, foros de música, etc.
Cerca de la Asociación de Artes y Oficios y de Ramiro de Maeztu estaba la imprenta Ocmo, donde empezamos en 1978 a imprimir en offset algunos carteles, folletos, fanzines, catálogos, y después alguna revista y algún libro. La Asociación de L’Amistat también llevaría allí sus revistas y carteles y folletos durante años, y fue una imprenta que aglutinó durante muchos años la actividad de esas asociaciones vecinales, y de iniciativas editoriales y de fanzines, como Bananas, Cuadernos del Mar, Malvarrosa, y un largo etcétera.
Cuando se creó la Asociación de Vecinos de L’Amistat algunas de esas actividades las desarrollamos puntualmente en su local original en la calle República Argentina; recuerdo algunas tertulias, algún foro de música, entre ellos el primer día Dylan, la preparación de alguna exposición y alguna revista, entre otras cosas, que desarrollamos un grupo de gente muy joven, entre las que estábamos gente del barrio y de barrios cercanos como Caty, Luis, Gregorio, Uberto, Clara, y otros. Más tarde gente que se incorporó a una revista de arte y literatura que hacíamos Uberto, Clara y yo, con gente como Jesús, Elena, Sefa, Juan Ramón… Y las actividades que desarrollamos en torno a esa iniciativa en lugares como los propios locales de las asociaciones, el Centro Social de El Grao, que era además sala de exposiciones y de conciertos, donde cabía toda libertad de expresión y actividades para grupos de música y nuevos poetas u homenajes a gente como Prevert, Estellés o Dylan, y algún Café que entonces acogía actividades de este tipo como el Lola.




Lo que me llama la atención de aquellos tiempos es el hecho de que gente muy joven se acercara a los locales vecinales, o más bien, no se alejara de ellos, pues estaban cerca de donde vivían; y con cierta curiosidad ingenua, con mucha curiosidad por todo, y el entusiasmo de conocer, y de experimentar, desarrollaran allí sus actividades artísticas o lúdicas. Eso fue evidente para mí en un periodo especialmente intenso, entre 1978 y 1981, pues más tarde, los estudios universitarios, las circunstancias de la vida de cada cual, los trabajos, etcétera nos fueron dispersando hacia otros mundos.
Contrasta esa actitud de aquel tiempo con la que uno pueda encontrarse en estos tiempos recientes. Tal vez esa inquietud y esa curiosidad, y esa cercanía en la búsqueda de lo nuevo, en el entorno de los barrios y sus locales, se haya perdido, como también las iniciativas impulsivas de afán cultural, y aparte de que existen muchas excepciones, y gente voluntariamente implicada en actividades sociales, hay una mayoría que huye hacia los centros de diversión preestablecidos, y lleva impregnado, consciente o inconscientemente, un interés más materialista hacia el exterior. Nunca ha habido tantos medios para comunicarse, pero nunca la comunicación ha sido tan inmediata y fácil sin sentido preciso, sin llevar la mayoría de las veces a ninguna parte o más allá de un momento de satisfacción transitorio, un rato de ocio y diversión sin aglutinar inquietudes, proyectos o experiencias.
Quizá la gente que viene de fuera lo perciba de otra manera. La gente que por necesidad económica o por estudios viene de fuera a la ciudad crea unas ciertas raíces entre ellos; pero, salvo movilizaciones puntuales por razones de mucho peso, las iniciativas de los más jóvenes culturales, de arte, música, literatura, etcétera, no están vinculadas a los barrios ni a locales cercanos, sino a la cultura del ocio y a los núcleos de diversión establecidos.
No hay aquí una mirada teñida de nostalgia. Como dice a menudo mi amigo Julio Bustamante, para nostalgia, la de antes. En todo caso estas palabras son más bien un elogio a ciertos tiempos excitantes y especiales, en medio de una celebración grata como es la de los 30 años de la Asociación de Vecinos de mi barrio de L’Amistat, una evocación que pueda ser una invocación a algo que se ha perdido (pero todo se pierde para, en algún momento, ser encontrado) y un canto a un ciclo temporal de inquietud y curiosidad, de afán de descubrimientos, que tiene su germen en los prodigiosos años 70’.
Los exploradores siguen huellas, no se preocupan de si las dejan o no. Las huellas están ahí. Cada generación marca sus propias huellas y hace su propio camino. Lleve a donde lleve.

Fernando Garcín

viernes, 23 de mayo de 2008



Festival Mucho Mas Mayo, Cartagena, Mayo 2008




Exposiciones, cine, música, arte en la calle, y, entre muchas otras cosas, un festival de 'Spoken Word' llamado 'Spoken World'...



Spoken Word. Poesía hablada, a veces con música.
También había globos, y miedos que subían al cielo dentro de ellos.



Mola.



voir...



Del silencio viene la voz, y los sonidos que no tienen fronteras...



Las canciones, como los abrazos, arrullan, aunque no contengan sonidos.
Los sonidos están contenidos
y salen disparados por ahí, como globos, o balas de algodón,
de continente en continente,
y eso mola.

el cantante mudo (mayo del desmayo)
-happy birthday bob-

jueves, 17 de abril de 2008

Robert Frank: Pull my Daisy (1959)





Pull My Daisy (1959) es una película dirigida por el fotográfo Robert Frank y por Alfred Leslie, sobre una adaptación de Jack Kerouac del tercer acto de una obra de teatro nunca terminada en que se retrataba a la Generación Beat. Kerouac es el narrador de la película, haciendo uso de su expresiva voz, llena de recursos, para describir escenas y diálogos, a la manera de un piano o instrumento musical en las antiguas películas de cine mudo. Aparecen en la película Gregory Corso, Allen Ginsberg, Larry Rivers, David Amram, la pintora Alice Neel, Sally Gross, Peter Orlovsky, y Pablo, el hijo pequeño de Robert Frank.
Está basada en su suceso real en la vida de Neal y Carolyn Cassidy, él un trabajador del ferrocarril, ella una pintora que invita a un respetable obispo a cenar. Los amigos bohemios de la pareja, que aparecen en la casa, revientan la velada dando lugar a cómicas situaciones.




http://www.ubu.com/film/frank.html

Remite a un cine de fuerte carga visual, con una fotografía en blanco y negro, jugando con la luz y las sombras, muy cercana a la visión fotográfica de Robert Frank, un cine que apunta al primer cine mudo clásico y a las primeras películas mudas, a las películas cómicas de WC Fields o Buster Keaton, donde habla la imagen y el espectador imagina y se sorprende al tiempo, afin a las experiencias posteriores de John Cassavetes, y que invoca a cierto cine francés e italiano de nueva ola y narrativa realista y surrealista presente en los primeros trabajos de Godard o Fellini, y desde luego en los trabajos de Fritz Lang, Marcel Carné, Renoir, Cocteau, o la espléndida y maravillosa obra maestra 'L'atalante' de Jean Vigo.
Es, como algunas de aquellas películas, lo que a día de hoy se llamaría una película 'lenta'.
Ha habido algunas películas que han querido dar homenaje a aquel cine y a aquella narrativa, como las primeras cintas de Wenders (las mejores de su carrera) 'En el curso del tiempo' o 'Falso movimiento' o como la italiana Dopo Mezzanotte.



Robert Frank, nacido en 1924 en Suiza, influido por Henri Cartier-Breson o Bill Brandt, emigrado a Estados Unidos en 1947, es uno de los grandes de la fotografía del siglo XX.
Durante uno de sus viajes por Europa, a finales de los años 40', pasó por Valencia y retrató alguna de sus calles y algún artesano llevando un ninot para una Falla. "Viajé a Valencia en 1948 y fue ahí donde empecé a concentrar mi trabajo en aquello que conocía bien y que luego me sirvió para dar forma a Los Americanos". Otros ninots andantes, ahora mismo, no deben saber quién es Robert Frank.



En el año 2007 Robert Frank vino a España, a recoger el premio PhotoEspaña por su trayectoria profesional y su influencia en la fotografía contemporánea.
'Los Americanos' es una de sus grandes obras, un viaje por la América profunda, de sentimientos y escenas inolvidables, con textos de Jack Kerouac.
En su diario de aquella travesía Frank escribió algo tan tremendo y genial como esto:

"1955. Atravieso los Estados Unidos. - Durante un año. - 500 rollos de película. - Me acerco a las oficinas de correos, los Woolworths, las tiendas de 10 centavos, las estaciones de autobuses. - Duermo en hoteles de tres al cuarto. - Alrededor de las 7 de la mañana, me acerco al bar. - Trabajo todo el tiempo. - Hablo poco. - Intento no ser visto. - Un día en Arkansas me detiene la policía: - "¿Qué hace usted ahí?" - "Estoy becado por el Guggenheim..." - "¿Qué es el Guggenheim?" ... - "Pasé tres días en la cárcel. Angustia."

Su fotografía apunta a mostrar aquello que está al borde de la mirada, en los umbrales de lo no visto, mostrar los paisajes interiores y dar voz a lo que habita entre los paréntesis de la realidad, más allá de la actualidad.




"Yo estoy siempre mirando afuera, tratando de mirar hacia adentro. Tratando de decir alguna cosa que sea verdad. Excepto lo que está allí afuera... y lo que esta allí afuera esta siempre cambiando"
(Robert Frank)



PARA USAR EN CARRETERA
(de una fotografía de Robert Frank)

Ha salido
quizá a por cigarrillos
y se han quedado ahí, esperando, los dos;
y ella se pregunta
si existe eso que llaman hogar
y el pequeño duerme y sueña
con una bicicleta en la niebla
Apenas si puedo ver de dónde procede
tanto dolor, tanta belleza
esa aparición en la ruta del asombro
Número 61, Texas
Ahí mismo está la luz
en otra parte
para usar en carretera.

(Fernando Garcín, 'Pequeño Cuaderno de Nada', Cuadernos de Cecilia, 1997)


(c) El Cantante Mudo...