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lunes, 17 de octubre de 2016

EN EL HOTEL SPINOZA (con John Berger)

EN EL HOTEL SPINOZA

Este hotel no tiene paredes
no tiene muros
porque solo se alojan ideas
y deseos

La resistencia es la misma
del papel ante la pluma
de la piel ante la bala o la caricia
de la noche ante el día

Los parias del mundo no son contados
porque nadie les va a devolver
lo que es suyo

Respirar – lo último que se pierde

Pagamos impuestos
Cobramos indispuestos

Darle la vuelta a la tortilla
no hace que deje de ser una tortilla

En el Hotel Spinoza
nadie evita ser lo que es
Hermano Camus
cuando nos llegue para estar derechos
pensaremos en las curvas
Hermana Hannah
cuando hallemos refugio
nuestros labios rotos se coserán a besos

Fernando Garcín, 2016.



RESISTENCIA ANTE LOS MUROS

Del artículo “Diez mensajes sobre la resistencia ante los muros” del escritor y crítico de arte John Berger. (fragmentos):

“Los pobres viven con el viento, la humedad, el polvo del aire, el silencio, el ruido insoportable (¡a veces con ambas cosas, es posible¡), con hormigas, con animales grandes, con olores que suben de la tierra, ratas, humo, lluvia, vibración de otras partes, rumores, con el anochecer, y con todo lo demás. Entre los habitantes y estas presencias no hay líneas divisorias claras. Indisolublemente unidos, constituyen juntos la vida del sitio. (…) No sólo son mayoría en el planeta, sino que están por todas partes y hasta el más insignificante de los acontecimientos habla de ellos. Esta es la razón de que la actividad básica de los ricos sea hoy la construcción de muros….”
“La vida de los pobres son en su mayor parte aflicción, interrumpida por momentos de iluminación. Cada vida tiene sus momentos de iluminación y no hay dos que sean iguales. (El conformismo es un hábito cultivado por los pudientes). Los momentos iluminados llegan en forma de ternura y amor: ¡el consuelo de ser reconocido, y necesario, y aceptado por ser lo que uno inesperadamente es!....”
“De vez en cuando la desesperación se introduce en las vidas que son en su mayor parte aflicción. La desesperación es el sentimiento que sigue a la sensación de haber sido traicionado. Una esperanza contra toda esperanza se derrumba o la derrumban; la desesperación llena el espacio del alma que estaba ocupado por la esperanza. La desesperación no tiene nada que ver con el nihilismo.
“El nihilismo, en el sentido contemporáneo, es la negativa a creer en ninguna escala de prioridades más allá de la búsqueda del lucro, considerado como el fin último de la actividad social, de modo que, precisamente, todo tiene su precio. El nihilismo es resignación ante el argumento de que el Precio lo es todo. Es la forma más actual de cobardía humana….”
“Las peores crueldades de la vida son sus aniquiladoras injusticias. Casi todas las promesas se rompen. La aceptación de la adversidad de los pobres no es pasiva ni resignada. Es una aceptación que atisba detrás de la adversidad y descubre allí algo innominado. No una promesa, porque (casi) todas las promesas se rompen; más bien algo parecido a un corchete, un paréntesis en el, por lo demás, implacable fluir de la historia. Y la suma total de esos paréntesis es la eternidad.
“La felicidad no es algo que se busque, es algo que se encuentra, un hallazgo. La mayoría de los hallazgos, sin embargo, tienen una continuación; ésta es su promesa. El encuentro con la felicidad no tiene continuación. Todo está allí, instantáneamente. La felicidad es lo que perfora la aflicción…
“La diferencia entre estaciones, como también la diferencia entre el día y la noche, el buen tiempo y la lluvia, es vital. El flujo del tiempo es turbulento. La turbulencia hace que el tiempo de la vida se acorte, tanto de hecho como subjetivamente. El plazo es breve. Nada perdura. Esto es tanto una plegaria como un lamento.
“Cuando las personas viven unas encima de otras cualquier acción emprendida por uno tiene repercusiones sobre los otros. Repercusiones físicas inmediatas. Todo niño aprende esto. Hay una incesante negociación espacial que puede ser considerada cruel, negociadora o dominante, irreflexiva o calculada, pero que reconoce que un intercambio no es algo abstracto, sino un acuerdo físico. Sus elaborados lenguajes de signos de gestos y manos son una expresión de este compartir físico. Fuera de los muros la colaboración es tan natural como la lucha; los chanchullos son corrientes y la intriga, que depende de la posibilidad de poder mantener la distancia, es rara. La palabra privado tiene un timbre completamente distinto en un lado u otro del muro. En un lado denota propiedad, en el otro un reconocimiento de la necesidad transitoria de otro de que se le deje, como si estuviera solo, durante un rato.
“El margen de elección es también limitado. (…) O esto o aquello. A menudo se hace de forma vehemente porque conlleva el rechazo de lo que no se ha elegido. Cada elección está muy próxima al sacrificio…
“Y sin embargo, hay continuidad, una generación se enlaza con la otra. De ahí el respeto por la edad, porque los viejos son una prueba de esta continuidad, o incluso una demostración de que, una vez, existió un futuro. Los niños son el futuro…
“Aquí la única ofrenda del futuro es el deseo. El futuro induce al deseo a brotar hacia sí mismo. Los jóvenes son más flagrantemente jóvenes que al otro lado del muro. El don se presenta como un don de la naturaleza, con toda su imperiosidad y convicción suprema. Las leyes religiosas y comunales siguen estando vigentes. De hecho es, en medio del caos, más aparente que real, donde estas leyes se hacen realidad…
“Las multitudes tienen respuestas a preguntas que aún no se han preguntado, y la capacidad de sobrevivir a los muros….
“Recorre esta noche con tus dedos la línea del nacimiento del pelo de ella (de él) antes de dormirte.”

© John Berger

jueves, 29 de octubre de 2015

TOM HEDRICK: "YIMMER". SU NUEVO GRAN DISCO.

“Fue en el Old Met Music Hall de Edgware Road, sentado a su lado (su amigo Ken, profesor sustituto en una escuela del Londres de la guerra), donde empecé a aprender los rudimentos de la crítica, cómo juzgar los estilos, o su ausencia. Ruskin, Lukács, Berenson, Benjamin y Wölfflin vendrían después. La formación esencial la recibí en el Old Met, mirando desde el gallinero y rodeado de un público escandaloso, receptivo e implacable, que juzgaba sin piedad a los humoristas, a los acróbatas, a los cantantes, a los ventrílocuos. Los números tenían que tener estilo. Había que ganarse al público al menos dos veces cada noche. Y para hacer esto, la imparable secuencia de gags tenía que conducir a algo más misterioso: la propuesta, conspirativa e irreverente, de que la vida misma era un número cómico.”
(John Berger, “Aquí Nos Vemos”, 2005)

“Yimmer” es el noveno album en solitario del músico de Minneapolis Tom Hedrick. Aquellos que escriben sobre música podrían catalogar mejor su estilo. Power pop, sí. Post- Punk. Música experimental. Psicodelia. El rango de este músico y autor de canciones de Minnesota es inmenso, y su cultura musical y sus habilidades hacen que los calificativos se queden cortos. Por sus canciones y sus piezas instrumentales circulan The Beatles, Ray Davies, Brian Wilson, Frank Zappa, Captain Beefheart, Television, Elvis Costello, The Jam, John Cale, el jazz, de Davis a Coleman y Monk, el music-hall, la música experimental contemporánea. Lo que más seduce de sus trabajos, todos imprescindibles, es la valentía de un músico independiente capaz de registrar obras maestras incluso en sus piezas más breves y hacerlo con humor y en ocasiones capacidad de auto-parodia.
No quisiera dejar de citar, al hilo de estas influencias que otros también han citado, especialmente Frank Zappa, al primer Todd Rundgren, el de “Something/Anything”, aquel disco singular y único. Los trabajos de Warren Zevon en los 70 también.
Uno puede escuchar Yimmer como una opereta, un melodrama en 20 actos, un recorrido inspiradísimo por la música de la segunda mitad del siglo XX, sin olvidar los sonidos más recientes ni los más añejos, con unas letras que hablan de momentos de la vida cotidiana, riéndose de algunas situaciones de actualidad, hablando con humor e ironía de lo que a todos nos preocupa en este mundo de locos, o expresando con un romanticismo disfrazado de surrealismo todo aquello que ama o le importa.



Todas las canciones son imprescindibles, porque forman parte de una historia contada en capítulos. Destacaré no obstante estos:
“Embrace The Suck!” es una canción hilarante sobre el drama de las bandas jóvenes que actúan por cuatro duros (a veces ni eso), nunca les pagan (o casi nunca), o pagan por tocar, llevan sus discos auto editados esperando que alguien se acerque a la mesa para adquirir alguno, y sonríen y dan las gracias por estar ahí, tocando. Debería ser un himno que tocaran todas las bandas del underground del planeta como versión obligada. Musicalmente espléndido, en sus armonías y en su solo.
“My Brother Said” es una hermosa evocación de las palabras de un hermano sobre la vida y esas preocupaciones que no nos dejan ser como somos. La música es brillante, exquisita. Ecos de The Beatles y Robert Fripp.
("Mi Hermano me dijo esto una o dos veces:
“No dejes que las pequeñeces te perturben.
No hay mucho que podamos hacer,
en estos años oscuros a veces nos tambaleamos.
Supe en lo profundo de mi corazón
que tenía razón…
Mi hermano me dijo un día de verano
poco antes de partir:
'En cuanto cruce esta puerta,
sé que te echaré aún más de menos'.
Supe en lo profundo de mi corazón
que tenía razón….")
“Frequently” es una obra maestra. Es casi imposible concentrar en una canción tanta historia musical y hacerlo con tanta maestría. Hedrick lo hace.
“I Don’t Ask Anymore” es esa pequeña reflexión de menos de 2 minutos entre dos actos en que el artista ofrece con su piano y su voz un mordisco de lucidez a su público. Genial.
("En ocasiones hay magia
En ocasiones hay gozo
En ocasiones hay destellos y bailes
que compartir y esquivar.
Muchas veces sólo hay silencio.
Muchos días son rutina.
Muchas de las horas son hábitos,
resultados a completar.
Y ni siquiera me da por preguntar.
No pregunto si hay amor que escatimar.
No pretendo que exista por ahí una idea concreta
de nadie".)
“I’d Never Knew I’d Be The Man” es una delicia repleta de inspiración e ironía, satírica revisión de la edad adulta. Bran Wilson después de hacer las tareas del hogar sin intentar todavía salir por la chimenea.
Escuchen “Smoke and Vote”. “Issues With My Tissues”, “Thrills! Thrills!”, toda la incredible imagineria de Hedrick al servicio de una música y unas letras que en pequeño teatro serían el goce puro de ese público del music-hall y los cabarets, del que John Berger habla como algo que se ha ido perdiendo ante el ruido, la prisa, la forma convencional y aceptada de organizar los conciertos actuales y la definición tecnológica. Una patada al mainstream.
“Pinkee” es una de mis canciones favoritas. Lo que empieza siendo un tema de estilo jazz swing deriva en un delirante y emocionante homenaje a un mundo ecléctico y asonante que vive oculto, como si hubiera desaparecido, y solo está brillando en otra parte.
(“Pinkee – a la hora del té de la tarde
Junto al suave mar del verano
Los escribas dirán.”)
“Walking With Stitch” es una de esas piezas asombrosas que muestran a un músico en estado de gracia cruzando barreras musicales, y ofreciendo Música con mayúsculas, sin etiquetas.
“Playing Out Loud” es una canción muy especial, regrabada a partir de un tema de una de sus primeras bandas, con unas guitarras de garaje y años setenta totalmente contagiosas. Genialidad.
“Yimmer” está disponible en tienda a través de CDbaby y otros soportes digitales, y a través de la página del músico. AQUI LOS LINKS!
TOM HEDRICK OFFICAL WEBSITE
TOM HEDRICK YIMMER EN CDBABY
Hay doble función esta noche, y se anuncia a Tom Hedrick. Consigue tu entrada, busca un buen compañero para la velada y disfruta como si el tiempo se hubiera parado. No hay aplausos enlatados. Todo es real.

ENGLISH REVIEW:
“It was in the Old Met Music Hall on the Edgware Road, sitting beside Ken (a replacement teacher in wartime London) that I first learnt how to judge claims to style, learnt the rudiments of criticism. Ruskin, Lukács, Berenson, Benjamin, Wolflin, all came later. My essential formation was in The Old Met, looking down from the gallery on the triangular stage, surrounded by a noisily receptive and unforgiving public, who judge the stand-up comics, the adagio acrobats, the singers, the ventriloquists, pitilessly. (…) An act had to have style. The audience had to be won over twice a night. And to do this , the non-stop sequence of gags had to lead to something more mysterious: the conspiratorial, irreverent proposition that life itself was a stand-up act! (…) Ken whispered to me ‘the secret of music hall artists is that they play defenceless, like we all are…’ (…) He was right. The music-hall died during the next decade.”
(John Berger, “Here Is Where We Meet”)

Yimmer is the ninth solo release by the musician from Minneapolis Tom Hedrick. Those journalists writing about music could find the way to classify his style. Power Pop. Yes. Ok. New Wave-Post Punk. Psychedelic prog sounds. Yes. Experimental, of course. What’s life if not experimenting. The range of this musician and songwriter is immense, his musical background and skills are beyond words. You can feel around there are The Beatles, Ray Davies, Brian Wilson, Frank Zappa, Captain Beefheart, Television, Elvis Costello, The Jam, John Cale, jazz, from Davis to Evans and Ornette, the Music-Hall, and contemporary music. What seduce you more listening to his records is this brave attitude an independent musician has to show and how he plays masterpieces even when the tunes are very short and intense. His great sense of humor and, sometimes, self-parody that you only can do when you are a genius.
I would like to add a reference I feel close to Hedrick, the great “Something/Anything” by Todd Rundgren, that unique wonderful record. Frank Zappa, of course!. And some Warren Zevon recordings too. I could quote some European references, like Pau Riba, Gong, the Mediterranean psychedelic sounds from the 70’s that I don’t know if he has been hearing in the past.
You can listen to “Yimmer” like an operetta or vaudeville, a melodramatic story in 20 acts or chapters, inspired by the 20th Century music, and at the same time by the sounds of today, telling you about the daily worries and happy moments of our lives, about all what’s worth and what you might be worry about in this rat-race gone wrong world we are, and about romantic moments he cares and thinks are the best moments in life.



Every song is essential in this record. Yet I would quote these ones, I been enjoying a lot:
“Embrace The Suck!” is an hilarious song about those young bands that play for nothing, never being paid (even they have to pay for playing sometimes), carrying their own stuff and some records, waiting for someone to contact or just someone who asks them for a copy of one CD, and they are giving thanks for being there playing. This should be an alternative anthem, a torch song to be played by all new young bands all over the world living underground. Musically the song is magnificent, their armonies, solo playing, instrumentation. Pure delight.
“My Brother Said” is a beautiful remembrance of those brother’s words told about life and all what don’t let us be the way we’d like to be. Brilliant delightful music. The Beatles playing with Robert Fripp. A beauty.
“Frequently” is a masterpiece. I think it's hard to find a piece of music that might concentrate all the music history from the last 4 or 5 decades making an amazing work. Hedrick can do this.
“I Don’t Ask Anymore” is a brief thought of 2 minutes, you can hear in an old steamy venue while some people is talking or going to rest rooms or beers. An amazing piano and voice piece, a beat of lucidity to the audience. Terrific.
“I’d Never Knew I’d Be The Man”. Hedrick's irony and inspiration talking about being grown-up, Brian Wilson after home jobs trying to clean the chimney or maybe looking for a way to escape for a while.
Listen to “Smoke And Vote”, “Issues With My Tissues” (hilarious!), “Thrills! Thrills!”, all the Tom Hedrick imagery at his best. You can feel you are in a small old theater, enjoying a Music-Hall show. It reminds me those times John Berger wrote about, just before magic was lost, before the nonsense noise, the gods of speed, the rules of mainstream that is the world of many artists today. Yes. This is one kick to mainstream.
“Pinkee” is one my favorite Tom Hedrick' songs. It starts in a jazzy swing way and breaks into a hilarious and passionate heartfelt tribute to a hidden avant-garde world living out of the ordinary, out of range, but not faded away, just shining somewhere else if you can find and get it.
“Pinkee – at the afternoon tea.
By the summer soft sea,
The scribes will write.”
“Walking With Stitch” is one of those astonishing tunes in which you can find a musician writing with an ease and grace, in great form, crossing musical styles and barriers. This is Music.
“Playing Out Loud” is a very special song. Recorded again and remastered from a song composed and played with his life-long friend Graham Howes back in 1979 when they played in their very first band. Powerful late 70s rock. You cannot stand still, you have to do something else, to move on and dance.
“Yimmer” by Tom Hedrick is on Stores, available now thru CdBaby and other digital places you can check out thru the oficial Tom Hedrick page. HERE ARE THE LINKS!
TOM HEDRICK OFFICAL WEBSITE
TOM HEDRICK YIMMER EN CDBABY
There’s a perfomance tonight and Tom Hedrick is one of the players. Get your ticket, look for a good partner for the evening and enjoy and have fun just like if time had been stopped. This is not a TV show. This is real.

(c) Fernando Garcin (para el blog de reviews: "La Segunda Lluvia")

viernes, 17 de octubre de 2014

EN EL HOTEL SPINOZA (con John Berger)

EN EL HOTEL SPINOZA

Este hotel no tiene paredes
no tiene muros
porque solo se alojan ideas
y deseos

La resistencia es la misma
del papel ante la pluma
de la piel ante la bala o la caricia
de la noche ante el día

Los parias del mundo no son contados
porque nadie les va a devolver
lo que es suyo

Respirar – lo último que se pierde

Pagamos impuestos
Cobramos indispuestos

Darle la vuelta a la tortilla
no hace que deje de ser una tortilla

En el Hotel Spinoza
nadie evita ser lo que es
Hermano Camus
cuando nos llegue para estar derechos
pensaremos en las curvas
Hermana Hannah
cuando hallemos refugio
nuestros labios rotos se coserán a besos

Fernando Garcín, 2016.



RESISTENCIA ANTE LOS MUROS

Del artículo “Diez mensajes sobre la resistencia ante los muros” del escritor y crítico de arte John Berger. (fragmentos):

“Los pobres viven con el viento, la humedad, el polvo del aire, el silencio, el ruido insoportable (¡a veces con ambas cosas, es posible¡), con hormigas, con animales grandes, con olores que suben de la tierra, ratas, humo, lluvia, vibración de otras partes, rumores, con el anochecer, y con todo lo demás. Entre los habitantes y estas presencias no hay líneas divisorias claras. Indisolublemente unidos, constituyen juntos la vida del sitio. (…) No sólo son mayoría en el planeta, sino que están por todas partes y hasta el más insignificante de los acontecimientos habla de ellos. Esta es la razón de que la actividad básica de los ricos sea hoy la construcción de muros….”
“La vida de los pobres son en su mayor parte aflicción, interrumpida por momentos de iluminación. Cada vida tiene sus momentos de iluminación y no hay dos que sean iguales. (El conformismo es un hábito cultivado por los pudientes). Los momentos iluminados llegan en forma de ternura y amor: ¡el consuelo de ser reconocido, y necesario, y aceptado por ser lo que uno inesperadamente es!....”
“De vez en cuando la desesperación se introduce en las vidas que son en su mayor parte aflicción. La desesperación es el sentimiento que sigue a la sensación de haber sido traicionado. Una esperanza contra toda esperanza se derrumba o la derrumban; la desesperación llena el espacio del alma que estaba ocupado por la esperanza. La desesperación no tiene nada que ver con el nihilismo.
“El nihilismo, en el sentido contemporáneo, es la negativa a creer en ninguna escala de prioridades más allá de la búsqueda del lucro, considerado como el fin último de la actividad social, de modo que, precisamente, todo tiene su precio. El nihilismo es resignación ante el argumento de que el Precio lo es todo. Es la forma más actual de cobardía humana….”
“Las peores crueldades de la vida son sus aniquiladoras injusticias. Casi todas las promesas se rompen. La aceptación de la adversidad de los pobres no es pasiva ni resignada. Es una aceptación que atisba detrás de la adversidad y descubre allí algo innominado. No una promesa, porque (casi) todas las promesas se rompen; más bien algo parecido a un corchete, un paréntesis en el, por lo demás, implacable fluir de la historia. Y la suma total de esos paréntesis es la eternidad.
“La felicidad no es algo que se busque, es algo que se encuentra, un hallazgo. La mayoría de los hallazgos, sin embargo, tienen una continuación; ésta es su promesa. El encuentro con la felicidad no tiene continuación. Todo está allí, instantáneamente. La felicidad es lo que perfora la aflicción…
“La diferencia entre estaciones, como también la diferencia entre el día y la noche, el buen tiempo y la lluvia, es vital. El flujo del tiempo es turbulento. La turbulencia hace que el tiempo de la vida se acorte, tanto de hecho como subjetivamente. El plazo es breve. Nada perdura. Esto es tanto una plegaria como un lamento.
“Cuando las personas viven unas encima de otras cualquier acción emprendida por uno tiene repercusiones sobre los otros. Repercusiones físicas inmediatas. Todo niño aprende esto. Hay una incesante negociación espacial que puede ser considerada cruel, negociadora o dominante, irreflexiva o calculada, pero que reconoce que un intercambio no es algo abstracto, sino un acuerdo físico. Sus elaborados lenguajes de signos de gestos y manos son una expresión de este compartir físico. Fuera de los muros la colaboración es tan natural como la lucha; los chanchullos son corrientes y la intriga, que depende de la posibilidad de poder mantener la distancia, es rara. La palabra privado tiene un timbre completamente distinto en un lado u otro del muro. En un lado denota propiedad, en el otro un reconocimiento de la necesidad transitoria de otro de que se le deje, como si estuviera solo, durante un rato.
“El margen de elección es también limitado. (…) O esto o aquello. A menudo se hace de forma vehemente porque conlleva el rechazo de lo que no se ha elegido. Cada elección está muy próxima al sacrificio…
“Y sin embargo, hay continuidad, una generación se enlaza con la otra. De ahí el respeto por la edad, porque los viejos son una prueba de esta continuidad, o incluso una demostración de que, una vez, existió un futuro. Los niños son el futuro…
“Aquí la única ofrenda del futuro es el deseo. El futuro induce al deseo a brotar hacia sí mismo. Los jóvenes son más flagrantemente jóvenes que al otro lado del muro. El don se presenta como un don de la naturaleza, con toda su imperiosidad y convicción suprema. Las leyes religiosas y comunales siguen estando vigentes. De hecho es, en medio del caos, más aparente que real, donde estas leyes se hacen realidad…
“Las multitudes tienen respuestas a preguntas que aún no se han preguntado, y la capacidad de sobrevivir a los muros….
“Recorre esta noche con tus dedos la línea del nacimiento del pelo de ella (de él) antes de dormirte.”

© John Berger