viernes, 27 de marzo de 2015

THE STUFFS: "A FATE WITH NO NAME"

THE STUFFS: “A FATE WITH NO NAME”. ROCK DESDE CARTAGENA.

The Stuffs es una jovencísima banda de Cartagena que ha editado su primer CD de 5 canciones bajo el título “A Fate With No Name” producido por Nacho Para en Unproductive Recordings, 2015.

Descubrí a The Stuffs hace unos meses a través de internet, y me impresionó su madurez y su conocimiento y dominio de la música del reciente siglo XX tanto como la cohesión, frescura y precisión de sus canciones. Es una banda en todos los sentidos de la palabra, todos aportan su técnica y habilidad para que el conjunto suene como una máquina perfectamente engrasada y con atrevimiento y profesionalidad.

Su música bebe de tantas fuentes diferentes, desde los años 60’ y 70’ hasta los 90’ y el rock, pop y folk contemporáneo, que no puedo inventarme ahora una etiqueta que los limite. Evidentemente hay rock poderoso, que bebe tanto de clásicos como The Beatles, Neil Young & Crazy Horse, Dylan & The Band como de la nueva ola inglesa, The Raincoats, Elvis Costello, Violent Femmes o The Pretenders y el grunge de Nirvana, Pearl Jam o los heterodoxos Nick Cave, PJ Harvey, Jack White o el rock alternativo anglosajón más reciente. Cantan en inglés, sí. No voy a explicar eso. Como muy bien escribió mi amigo y estudioso Russell Richardson desde Woodstock, a propósito de mi “Tan Fiero Tan Frágil”, en la sangre llevamos no sólo lo que nos influye en nuestras casas y nuestro entorno, sino también lo que mamamos y por lo que nos sentimos atraídos desde que vamos creciendo y absorbiendo gustos. Son letras muy cuidadas, llenas de simbolismo, imágenes impactantes, introspección y compromiso social.

Su directo tiene una frescura y autenticidad que a veces no depende del idioma en que te expreses sino de cómo sientas lo que haces. Y esto es música. Música, la de The Stuffs, que ya es estupenda y que irá ganando en personalidad y progresión con el paso del tiempo.

CONOCE Y COMPRA 'A FATE WITH NO NAME' CLICK AQUÍ

Los 5 temas del disco son espléndidos. “Chains Of The Crow King” es una magnífica carta de presentación, rock-folk poderoso con toques grunge y a torch song a lo The Band, armonías y cambios muy atractivos, y un sonido excelente. “Velvet On Icy Wind” te transporta a sonidos contemporáneos de eso que viene en llamarse folk o rock alternativo, con preciosas guitarras acústicas, y una interpretación muy sentida musical y vocal. “Spiny Box” es uno de los temas más juguetones, como una noche de cabaret y blues entre Janis Joplin y Jim James y White Stripes. “Just Run (Don’t Look Black)” es uno de mis temas favoritos. Ahí están Television, y sobre todo Patti Smith, y esos acordes españoles que llevan luego el tema hacia una dimensión de mezcla de sonoridades que lo hace un tema The Stuffs, maravilloso delivery vocal, una sección rítmica excelente, de batería y bajo, una guitarra eléctrica repleta de matices y unos arreglos muy acertados. “A Fate With No Name” es el tema que cierra el disco, The Stuffs navegan desde los 90’ hasta 2015 con todo su bagaje y personalidad. Es increíble que tengan la edad que tienen. Todos los instrumentos y todos los músicos, y así la voz, suenan en su lugar, y conforman una gran canción de una gran banda.

A FATE WITH NO NAME

Carlota A. Rosique es la voz y la guitarra, una voz muy especial, con un rango y un registro insólitos, entre Janis Joplin y Chrissie Hynde. Alejandro Vizcaíno toca las guitarras acústica y eléctrica, el ukelele, la mandolina y lo que le echen, a veces creo que sabe más de Larry Campbell o Charlie McCoy que yo mismo, o que ellos mismos. Víctor Martínez toca el bajo y también la guitarra, es sobrio, creativo y contundente, lleva el ritmo en las venas. Lorena Cortés toca batería y percusión, y lo hace con una destreza que asombra, y no tiene límites. Se puede decir que, a partes iguales, la inteligencia y la pasión que tienen les conduce a donde ni ellos todavía saben, y será lejos.

Cuando los conocí, escuché sus directos donde igual hacían versiones de The Beatles, de Janis Joplin, The Clash, Simple Minds o Patti Smith. Su directo es una bomba. Ajustados, compenetrados y divirtiéndose. Están creciendo, y adivino que con el tiempo irán encontrando nuevas sonoridades, un lenguaje aún más propio, y deseo que, incluso al grabar, cuando a veces la producción digital tiende a domesticar la energía y "estandarizar" la creatividad, mantengan y desarrollen esa frescura irreverente y enérgica que los hace un rara avis en esta España que aún está superando ese lado del indi más tedioso y el mainstream más soporífero y repetitivo.

Allí donde toquen, no os los perdáis. Hablad con vuestra abuela, con vuestra madre, o con vuestros hijos, o con vuestro agente de la condicional y acudid sin prejuicios y dispuestos a disfrutar.


Mientras, tenéis este su primer disco. Una pequeña joya para empezar.

THE STUFFS EN FACEBOOK

(c) Fernando Garcín De las canciones (c) The Stuffs

lunes, 2 de marzo de 2015

TREN FANTASMA. LA GRAN ESPERANZA BLANCA.

"Alza tu copa junto a mí / por las noches de amor furtivo" (Cisco Fran)

Como cantante y compositor/escritor de canciones en tierras lejanas y contador de historias en la más cercana, mi contribución en forma de reseña musical al último disco "Tren Fantasma" de La Gran Esperanza Blanca se consideraría en tal tierra cercana un aporte osado de alguien que no tiene puñetera idea de música (así será), mientras habrán otros que lucirán el lustre de sus adjetivos musicales con mejor fortuna lectora, y para las tierras lejanas ya haré mis consideraciones en idioma anglosajón (por ejemplo).

Quiero decir que Cisco Fran es un gran letrista y tiene un delivery vocal tan único y particular que otros matarían por tener. Su fraseo es tan intencionado y nítido como sus palabras. Cuando compone adivino que sabe lo que va a decir aunque no siempre sepa lo que va a sonar. Podría hablar de sus acordes abiertos, del momento sutil en que encaja los menores con su voz más profunda, o de esa estructura tan querida por él en que los arreglos han de fluir dentro de un esquema que sus músicos entienden a la perfección.



Pero no.
Voy a escribir unas notas, una pequeña retahíla de notas a propósito de Tren Fantasma, como hice con su anterior disco "Derrota".

1) Desprecintas el disco, abres el cuaderno, y huele muy bien. Olor nuevo a regalo de los de antes. Imprenta y tinta y calamar. Un olor que cala.

2) Es una experiencia extraordinaria poder leer tan bien las letras, con calma y orden.

3) "Cantad Conmigo" es una preciosa canción, bien grabada. Me gusta que dure. Que dé vueltas a lo vinilo.

4) Hay temas que son La Gran Esperanza Blanca y punto. Y seguido. Máquina engrasada, los chicos de LGEB a todo tren. "Azucar y Miel", "Aquí Estoy (En Vía Muerta)".

5) "Mar del Coral" quema y acaricia. Es una canción para bailar en la cama. Las guitarras abrasan. Estupenda.

6) "Días de Felicidad": la conexión es inmediata. Siento que estoy ahí. Lo que hacía con mi padre, lo que soñaba y por eso era cierto, lo que nunca se va.

7) "Cantad conmigo" es una bella canción coral. Hay que celebrar que se está vivo, y siempre hacia adelante.

8) "Payaso" es el jokerman muy vivo desgranando su fraseo de forma colosal. Canto rodado.

9) "Estrella de Mar" es una joya. El sonido, la trama eléctrica, el arrojo vocal, obra maestra.

10) No voy a contarlas todas. Los secretos y los misterios forman parte del disco. Lo mejor es adentrarse en él y descubrirlos. Huele muy bien, a calamar, a tinta, a imprenta, a obsequio descubierto en el desván de la casa del último maldito soñador de Coney Island.

(c) Fernando Garcín. Todos los derechos están izquierdos. All rights are left.

domingo, 22 de febrero de 2015

CARA A CARA. JORDI MARQUINA Y FERNANDO GARCÍN SE ENTREVISTAN (Asalto 2)

FERNANDO GARCIN ENTREVISTADO POR JORDI MARQUINA SOBRE “LOS PIES EN EL CIELO”.

Después de hablar con el actor Jordi Marquina sobre su obra “El Vanguardista Alemán” y como presentador de mi último libro en Valencia, tuvimos la idea de hacernos sendas entrevistas sobre nuestras obras. Jordi Marquina me lanza, pues, en segunda entrega de nuestro “cara a cara”, esta su entrevista sobre mi libro “Los Pies en el Cielo” EDITORIAL BALDUQUE, "LOS PIES EN EL CIELO", (Cartagena, 2014).

FERNANDO GARCÍN, ESCRITOR Y CANTANTE


FG: Un segundo. Voy a pedir que le quiten el hielo al granizado...

J.M. ¿Lo mejor de escribir con mirada cinematográfica es que nadie puede gritarte CORTEN?

F.G. La vida está llena de cortes. Te cortan cuando estás diciendo algo que sientes. Cortan contigo. Te dan cortes. Hay cortes de helado que te dejan perdido. Se corta la mayonesa y adiós estómago. Me encanta escribir con esa mirada cinematográfica porque no sé escribir de forma lineal. Escribo y luego lo monto o lo desmonto. El lenguaje del cine, sobre todo del cine que me gusta, es maravilloso porque cabe todo en él, el silencio, las palabras, la música, la imagen, y hasta un productor psicópata.

J.M. Hacía donde va esta novela puede ser sencillo decirlo- o no-según lo va descubriendo el lector pero... ¿De dónde viene?

F.G. Intentaré ser serio para responder esto. No sé de dónde viene. Veo las lucecitas de un avión en el cielo de la noche y me pregunto ¿de dónde vendrá? Masha Mendes es un personaje que encontré en el guión de un olvidado director alemán, Alexander Kluge. En ese guión Masha Mendes es una exploradora espacial. No utilicé nada de ese guión (la película no lo ha visto porque sólo sé de una película de Kluge estrenada en España). Me quedé con el carácter tan fuerte y decidido, al mismo tiempo que la fragilidad del personaje y pensé una historia nueva. Me gusta el cine de los años 60’ y 70’, esa narrativa arriesgada y supuestamente no comercial. Cine alemán, francés, Peter Handke, Godard, Wenders, Kaurismaki, Penn, Altman, Melville, Joseph Roth, Berger... Los personajes surgen de la nada y van hacia ninguna parte, en muchas ocasiones. La razón de lo que hacen está en sus propios movimientos, en sus gestos y palabras. Nada está masticado. No empiezan por el principio ni terminan en el final. Lo que Hollywood ha dejado de entender es que no hay finales felices o desgraciados. Sencillamente no hay finales, todo lo que merece la pena sucede antes y después del “the end”.

J.M. ¿Después de ser un cantante desnudo es fácil encontrar la voz de un narrador desnudo?

F.G. Me constipo demasiado a menudo y no gano para pañuelos. En realidad no gano, punto. A veces la voz se va por ahí, sale y no deja una nota, una maldita nota, sus señas nuevas. Es una puñetera la voz. Si te desnudas contando algo al menos puedes hacerlo donde da el sol en la casa y rascarte las pelotillas al mismo tiempo. Y ser mudo sin que nadie te oiga. Lo del cantante mudo viene de Buster Keaton, mi cantante favorito junto con Harpo Marx, y un poco de Chet Baker. También de una vez que una chica me cortó la garganta en plan hardcore pero eso es otra historia. La música es también fundamental cuando escribo. Hay referencias musicales en el libro como Jacques Brel o T. Rex o John Cale, pero está también la que escucho cuando escribo, igual sea Pau Riba que Kevin Ayers, igual sea Thelonious Monk que Satie. En cuanto a esa voz, yo diría que esa voz es una voz cabaretera, de music-hall, de policías y ladrones, de mujeres fatales y hombres amnésicos, de misiones absurdas en mundos lógicos. Es la manzana antes de que le presentaran a Guillermo Tell.

J.M. A la pobre Masha le cambias la nave espacial por una habitación de hospital ¿Es que te ponen enfermo las estrellas?

Todo lo que me pone enfermo me pone. Me encanta el cielo porque es la tierra con las estrellas mejor colocadas. Masha… Masha es una mujer fuerte, llena de arrojo, es capaz de manejar una nave, un circo, una compañía de teatro, una manada de elefantes, y escapar del gris como de la peste. Cuando habla, hablan los siglos pasados, habla el lado femenino de la realidad, y el absurdo. Cuando enferma y termina en un hospital, sigue hablando en su delirio. Habla y escucha a su compañero chiflado. Como diciendo, para estar locos vamos a ponernos un poquito de acuerdo. Es esa chica sin la que no podemos vivir, aunque nunca se dejará controlar. Tiene los pies en el cielo porque recuerda a los surrealistas y se olvida de los manipuladores. Decía Walter Benjamin que los surrealistas entendieron como nadie el mensaje marxista. O lo llevaron allí donde nadie lo había llevado. Destrucción o dislocación del mundo para poner las cosas fuera de sitio, y hacer que la imagen sea carne, cuerpo, mímica, delirio. Masha es un cielo, y sus pies también. Es la estrella misma.

J.M. Esta me interesa especialmente ¿Son todas las relaciones imposibles posibles?

F.G. Adoro esta pregunta. No me gustaría estropearla respondiendo con deliberación. En realidad las únicas relaciones interesantes son imposibles, es tan sexy que lo sean que aunque no tengan futuro están presentes en cada tetilla y cada bigotillo aventureros. Vamos, si quieres, nos partimos de risa y nos repartimos las legañas.

J.M. ¿Tus pies son más de tocar suelo o cielo? Esta pregunta ha ganado un premio de originalidad en un certamen de Valdelinares.

F.G. Premio merecido. Mis pies son de tocar cielo cuando hablo contigo o con Marion Cotillard. También son de tocar suelo cuando callo. Un callista, ¡por favor! Bueno... En todo caso soy de tocar. Esa señora que nos está mirando creo que también.

(Este segundo asalto que fue la entrevista del autor de El Vanguardista Alemán al autor de El Cantante Mudo, se fraguó en la susodicha horchatería durante un largo descanso de dos peñazos de entrevistas que nos hicieron las revistas Life y Rolling Stone.)

(c) Todos los derechos están izquierdos. All Rights are Left.

CARA A CARA: FERNANDO GARCÍN y JORDI MARQUINA SE ENTREVISTAN (Asalto 1)

JORDI MARQUINA Y EL VANGUARDISTA ALEMÁN

He tenido la fortuna de asistir a la representación de la obra de Jordi Marquina, “El Manual del Perfecto Vanguardista”, ese “tour de force” del actor solo en el escenario durante una hora larga atrapándonos con su humor afilado, su irreverencia y sus dotes cómicas y dramáticas. Con el tiempo esta obra se está convirtiendo en un clásico de la escena de teatro itinerante en Valencia, por su ingenio, su interpretación y su capacidad de recreación. Así lo describe el propio autor: “¿Quién es el Vanguardista Alemán? Un enigma envuelto en un tutú. Un loco mesiánico con el proyecto claro de acercar la Vanguardia a las bodas, bautizos y comuniones. Un profesor magistral que nos demostrará que el futuro del Arte vuelve a estar, una vez más, en las manos de un idiota.” (Idea y dramaturgia: Jordi Marquina. Actor: Jordi Marquina. Dirección: Eva García.)

JORDI MARQUINA. ACTOR.

Se me ha ocurrido, después de hablar con el actor sobre su obra, el teatro, la vanguardia, mi último libro, sus proyectos artísticos, los poemas pomos y las puertas que se abren al revés, hacernos sendas entrevistas en un “cara a cara” particular. Esta primera entrega es mi pequeño cuestionario dirigido al Vanguardista Alemán:



J.M. Hola, soy Jordi, el Vanguardista Alemán ahora mismo no puede ponerse, por eso voy a contestar sus preguntas después de la señal. Biiiiiiiip.

F.G. ¿Por qué un Vanguardista alemán?

J.M. Pues imagino que porque es un arquetipo que suena extraño y reconocible al mismo tiempo, piensas en un Vanguardista alemán y ya te viene a la mente un señor raro que se toma a sí mismo muy en serio, y eso puede ser una buena base para la guasa. Como fue un personaje que se hizo con muchas casualidades y trocitos de otras cosas, te diré que al principio el Vanguardista Alemán podría haber sido un Concursante Japonés de programas tipo “Humor amarillo”.

F.G. ¿Eres consciente de que el público sólo se pone a la vanguardia cuando ofrecen bocadillos y bebida?

J.M. Y se pone a la retaguardia a la hora de pagar, pero si consigues una buena conexión con ellos, o una ametralladora cargada, al final acaban pagando muy contentos.

F.G. Parece que parte de la historia del siglo XX se está olvidando en un mundo de modas a seguir. ¿Cuáles son tus referentes nacionales e internacionales?

J.M. Esta pregunta me encanta y al mismo tiempo me da miedo, es como hacer el amor con alguien profundamente atractivo. Digo esto porque tengo muchas referencias e ídolos y un día puedo decir Andy Kaufman y Bill Hicks y al otro José Luis López Vázquez y Gracita Morales, y no mentir en ninguno de los dos casos. Voy a intentar decir varios sin ser muy injusto.

Peter Sellers y Walter Matthau son mis dos actores cómicos preferidos. Peter porque sus caracterizaciones son a la vez caricaturescas y profundamente humanas, te lo crees aunque esté haciendo un hindú de dibujos animados, y Walter, porque, simplemente, es como una máquina cómica perfecta, todo él es gracioso, la forma de hablar, de moverse, es divertidísima. Además, toma el riesgo de hacer personajes cómicos que, en principio, ni siquiera te deberían caer bien, y eso es genial. Si coges esas dos cosas, así son los personajes que me gusta hacer.

El humor de Miguel Mihura y de Jardiel también lo tengo muy presente. Las memorias de Mihura es uno de los libros más divertidos que he leído nunca. Ramón Gómez de la Serna inspira un poco el final del Vanguardista, aunque Ramón debería ser una influencia en la vida tanto como en la obra. Todos deberíamos ir vestidos de torero a leer cosas a un circo. Creo que es la manera más lógica de vivir. Groucho Marx fue mi HÉROE durante una etapa de mi vida, no sólo porque sea ingenioso (que lo es, claro) sino porque es gracioso hasta cuando escucha a los demás, con esos gestos pornográficos que hacía.

Como a los extraterrestres de la película “Stardust Memories”, también me gustan mucho las primeras películas de Woody Allen, era genial cuando mezclaba todo lo que le gustaba y hacía cosas personales muy divertidas.

También quiero mencionar a muchos de los actores del Saturday Night Live. Chris Farley y John Belushi eran maravillosos incluso cuando no se drogaban. De ese programa cada vez me gustan más las chicas, me fijo en ellas, había un cómico de los años 20 y 30, Charlie Chase, que decía que puedes copiar a quien quieras siempre que no se te parezca físicamente, para que no se note. No creo que nadie que me vea me confunda nunca con Gilda Radner o Kristen Wiig.

Y muchísimos más. La lista es casi infinita, de verdad.

F.G. El surrealismo está muy presente en tu obra. ¿Cuesta mucho llevar un tutú cuando manejas un yoyó?

J.M. Llevo ese tutú desde una obra que hice en el instituto que se llamaba “Habitación Ocupada”, me lo hizo mi madre, y me ha acompañado como un amigo fiel. Al principio de hacer el Vanguardista se me caía en escena en los momentos más inadecuados, y creaba muchos momentos mágicos.

Me gustaría que el yoyó se convirtiera en un “nosotros-nosotros”. Aunque eso cada vez me preocupa menos. El absurdo y el surrealismo es sólo una manera de ver las cosas, no sé si más honesta que otras, pero el humor lo lleva un poco implícito, creo.

F.G. El riesgo es uno de los ingredientes de tu actuación. ¿Lo perfecto es idiota?

J.M. No lo sé, pero un clown te dirá siempre que lo idiota es perfecto. En realidad, lo perfecto, de ser algo, es inhumano, y, por eso tiene muy poquita gracia.

Me gusta el riesgo en escena, de las equivocaciones y los errores salen las cosas más brillantes, siempre. Es una buena filosofía no sólo para el trabajo, ahora que me fijo, me la apunto, no sea que se me olvide.

F.G. Hacia el final de la obra hay un manifiesto magistral. ¿Qué papel higiénico usas para escribir algo tan genial?

J.M. Gracias por estas cosas tan bonitas que me dices. La verdad es que para mis espectáculos escribo muy poco, me hago esquemas, apuntes, o cosas así, abuso mucho de saber que tengo buena memoria, cierta capacidad de improvisación y una buenísima directora, Eva García, que me conoce y me entiende casi tanto como me conduce. De hecho, ya que estamos puestos a contar intimidades, las primeras veces que decía ese decálogo me quedaba en blanco y algunos de los puntos son creaciones de última hora en medio de la actuación. El papel higiénico que me gusta más es uno que trate a mi pompis como a un faraón egipcio.

F.G. Ahora dime lo que quieras.

J.M. Me ha gustado mucho el interrogatorio, aunque tus piernas tan perfectamente torneadas y ese vestido ajustado que llevabas rompía mi concentración a cada momento. Te daría un beso, pero, a lo mejor, ya tienes muchos.

(Esta entrevista, en su primer asalto, se fraguó en un encuentro entre el autor de El Cantante Mudo y el autor de El Vanguardista Alemán, en una horchatería, durante el descanso prolongado de dos peñazos de entrevistas que nos hicieron las revistas Rolling Stone y Life).

(c) Todos los derechos están izquierdos. All Righst are Left.

miércoles, 4 de febrero de 2015

JULIO BUSTAMANTE


Ha aparecido el último disco de Julio Bustamante, "En el Nombre del Gato", otro gran trabajo del maestro de la canción mediterránea autor de discos imprescindibles como "Cambrers", "Ciutat Magnètica", "Sinfonía de las Horas", "Entusiastas", "Lluvia Cascabel" entre otros.

EN EL NOMBRE DEL GATO. COMBOI RECORDS

Me congratulo del buen recibimiento por parte de los medios de sus trabajos, y especialmente, del reconocimiento por parte de músicos más jóvenes de su obra en los últimos tiempos. Colaboraciones, conciertos homenaje, recopilatorios, trabajos en video y documentales. La colaboración de Julio y todos esos músicos más jóvenes es un ejemplo a seguir.

No sé por qué demonios en este país somos tan reacios a cruzar la barrera de la edad y que los jóvenes se acerquen e interactúen con los mayores, y viceversa. No sucede apenas porque creo que en ocasiones el supuesto carácter abierto mediterráneo (o latino) es uno de tantos tópicos a cuestionar, y en ciudades como Valencia llevan a círculos cerrados y endogamias absurdas que parten en ocasiones de la ignorancia del pasado (y el presente) y de la tendencia pseudo-indie y pseudo-moderna a buscar la mascletá instantánea y la paella de un día antes que a arriesgar en lo desconocido. Constato por propia experiencia que esa interacción entre generaciones y estilos musicales sí que sucede en otros países, y percibo que últimamente también en gente muy joven nacida a partir de 1990.

He leido los comentarios y críticas sobre el último trabajo de Julio Bustamante, y siendo todas las reseñas de gran valor y muy apreciables, echo de menos -o de más- ese recurso al lamento porque no se conozca suficiente los logros de nuestros grandes artistas locales.

Por eso he escrito este "Corolario" en una red social a propósito de este su último disco y a ese lugar común:

Corolario: La Fortuna sí que sonríe a Julio Bustamante, pues él la maneja siempre con su talento. Otra cosa es la suerte que tenga su ciudad, su pais o su época de estar a la altura de su genio. La altura de Julio Bustamante reside en estar en su lugar incluso fuera de temporada. Sus canciones nacen de la piel más profunda, incluso en la era más superficial. Su momento es siempre. "No hay éxito como el fracaso, pero el fracaso tampoco es un éxito". Cuando le escuché cantar a palo seco "Supervivients" o "Pobles al Costat del Riu" como en su día "Canción de Amor" o "Canción del Aeropuerto" supe, no sabiéndolo, que el tiempo se detenía. Algo así sucedió en Deiá en los incomparables años 70' cuando allí confluyeron músicos de Soft Machine, Pink Floyd, y tantos otros, cuando la música hizo magia. Julio Bustamante viene de allí y sigue adelante. Esa es la auténtica suerte.

(c) Fernando Garcín

martes, 27 de enero de 2015

QUEBRADERO. Una Balada Grunge. Libro de Jesús Maestro

QUEBRADERO (Una Balada Grunge)
Un libro de Jesús Maestro, publicado por Onada Edicions.
Jesús Maestro Web
ONADA EDICIONS PEDIDOS

El último libro de Jesús Maestro, después del sorprendente y atrevido “Vozebuth” y del profundo “Volveremos”, es un libro en que se entrecruzan el relato negro de intriga, la música, la fotografía, el cine y la narración inclasificable que hace que su obra marque diferencia y se convierta en única y diferente en su estilo.



Lo primero que llama la atención de “Quebradero” es su propia edición. El diseño y la presentación son tan atractivos como insólitos, y hacen que tardes-con gusto, cual preliminares amorosos- un poco en sumergirte en el libro.

Jesús Maestro ha publicado un libro cuya forma es la de un disco de vinilo, con sus surcos (no páginas), su cara A y su cara B, sus referencias musicales, y su trabajo fotográfico tan acertado que hace que cada imagen (cada fotografía de ambientes anglosajones de Jesús Maestro) forme parte de la historia como pocos libros pueden presumir de tal.

Por un lado está la historia lineal (que no lo es), la investigación de la muerte de una “vieja/joven” gloria del Grunge musical. Se van definiendo los personajes, desde el impagable investigador Flavio Boidman, y su colaborador, el desastroso y genial Calógero, hasta la serie de sospechosos, las mujeres fuertes y en ocasiones a la deriva, dos jóvenes hermanas que amaron al músico fallecido, un crítico musical brutalmente descrito, un manager de dudoso origen, su viuda, un carácter excepcional genialmente trazado, y otros caracteres secundarios.

Por otro lado está la música, las letras de canciones atribuidas al músico fallecido (gran trabajo poético de Maestro), las continuas referencias musicales absolutamente imprescindibles y sugerentes, sea el Neil Young de Rust Never Sleeps que encabeza el libro, hasta Love, Beach Boys, The Beatles, Zappa, Faith No More, Red Hot Chili Peppers o Chuck Berry. El amante de la buena música de finales de los 60’ y de los años 70’ disfrutará realmente descubriendo los guiños a la música, sus luces y sus sombras. Y como la música, está la propia poesía, la literatura, la fotografía, el cine que nunca caduca.

El estilo de Maestro es afilado y simbolista, existencial y duro, poético cuando ha de serlo. Y fragmentario, como el documentalista que juega con lo filmado y con el tiempo, para montar su historia al ritmo de su visión artística.

“No sabemos por qué deshacemos, despistados, aquello que tenemos entre manos, ni por qué anhelamos recomponerlo segundos después (…) Olvidé mi piel en la última mudanza”. “Antes de abandonar la añoranza sin saberlo, Flavio se hizo la misma pregunta que Níobe: ¿reconoceríamos nuestro propio pasado si volviéramos a él?”.

Hay cierta literatura que está escrita para detenerse, aunque se lea muy bien en trayectos de tren, avión o autobús Se trata de un relato nuevo, de una narración reflexiva incluso en la mínima descripción. Entras y sales, te deslizas por los surcos como lector aguja y sigues leyendo cuando el momento inesperado te lleva hacia adelante o hacia atrás.

Con la música y la imagen en las venas, Jesús Maestro relata una historia que tiene las horas contadas, y puede ser recontada mil veces, regresar a su escena del crimen y retomar la historia por cualquiera de sus surcos.

© Fernando Garcín
Todos los derechos están del revés / All rights are left
www.fernandogarcin.com

lunes, 26 de enero de 2015

ENFERMEDADES RARAS por Cisco Fran

Cisco Fran publica un nuevo libro de relatos, que sigue la línea trazada por su anterior y excelente libro "Barbería", que tuve el placer de reseñar y compartir con el autor.



El autor continúa desarrollando su estilo realista (el en ocasiones mal llamado realismo sucio) aportando sus propios ingredientes cotidianos y fantásticos que se conectan entre sí como un astronauta en tierra y su nave perdida en el espacio a la manera del gran Bruce Dern en la olvidada "Silent Running" (Naves misteriosas) y muchos años después en en reciente e inmenso papel en "Nebraska". Hay personajes obsesionados por sus vidas rutinarias, vampiros y mujeres fuertes, viciosos y enfermos, aspirantes a suicidas y enamorados sin remedio posible.

La forma en que resuelve, desde su canción del mismo título, el relato "Lento", que abre el libro es magistral. Esa vida a cámara lenta en contraposición con la velocidad absurda del mundo que nos rodea, salpicado por un diálogo impagable y una resolución que sin serlo nos deja con la vianda en su punto de cocción.

Hay relatos tristes que nos conmueven en su enferma lucidez, como "Amor Abandonado"; otros impetuosos como "Mujer Volcán" y otros aparentemente ausentes de acción como "Hot Dog" que sugieren más de lo que muestran.

"Series de Sueños" es otro relato redondo y atinado en su forma de tratar el detalle de la frontera entre el sueño y la realidad, entre la vida y la muerte, el amor y su ausencia.

Hay otros relatos deliciosos en su afilada ironía que no deja atrás la ternura como el espléndido "Los Bollitos de Mr. Leadbeater". Una joya.

Y hay relatos que convocan a la mejor tradición del relato de misterio, "Nieve", o de terror fantástico y al tiempo real (Poe) como es "Vampiro".

Cisco Fran continúa su labor como contador de historias. Ha dejado en parte en este libro su querida New York, aunque siguen habiendo muchas referencias al mundo neoyorquino y estadounidense, y sus historias se enfocan ahora en esas enfermedades raras que son la locura que podría no serlo según en qué mundo, el amor y la soledad, el tiempo que pasa en forma de rutina, la ruptura con la realidad a base de ahondar en ella.

Muy recomendable hacerse con un ejemplar de "Enfermedades Raras", como lo es completar la colección con el rescate de "Barbería".

ENFERMEDADES RARAS VIDEO PROMOCIONAL

(c) Fernando Garcín