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martes, 5 de enero de 2021

HETERÓNIMOS, FOTOGRAFÍAS ANTIGUAS Y EL PRINCIPIO DE BIVALENCIA

HETERÓNIMOS, FOTOGRAFÍAS ANTIGUAS Y EL PRINCIPIO DE BIVALENCIA

“Heu miser, quia frequenter impeditus ero deinceps!” “Vide cor tuum” (Dante, “Vita Nuova”)

(Redacción del Mercantil Valenciano en Playa de Valencia, 1930. Mi bisabuelo Fernando al lado del director Vicente Fé, a la izquierda Manolo Romeu)

Se dice que Sherlock Holmes y el Doctor Watson crearon el heterónimo de Arthur Conan Doyle para publicar sus aventuras, del mismo modo que pudiera conjeturarse con gozo que Leonor de Aquitania y otras compañeras de corte provocaran la existencia de trovadores del amor cortés o que Cenicienta, la heroína perseguida de Basile, tuviera que añadir un príncipe a su historia para poder bailar descalza a deshoras. He escuchado las historias de mi madre sobre la familia, los Romeu, los Alfaro, y más allá, José y Amparo Iturbi, Dubón, Blasco, y asistido a su esfuerzo de memoria a lo largo de los últimos años, y en especial durante el confinamiento, infinitamente cruel para los personas de mayor edad.
En el año 2019 publiqué mi disco “Days Of The Fall” (Sin Detenerse) para “celebrar” mis 30 años de canciones y luego he seguido publicando canciones sueltas y colaboraciones, amén de un disco a dos bandas con un músico galés que vendrá en próximas fechas. Yo vivo en el inframundo, lo que antes era cualquier barrio “a la luna de Valencia” (se dice que las Torres de Quart tienen un agujero en medio porque se pensó que por ahí podría pasar el autobús en décadas pasadas del siglo XX; aunque también puede ser que fuera solo un motivo para que el grupo La Rondalla de La Costa grabara la canción “L’Autobús fa l’amor amb les Torres de Quart” en su maravilloso álbum de 1976 “Records de Valéncia” con música y letra de Xavier Batllés).
Después de leer el resumen de 60 discos valencianos de 2019 de Beat Valencia, y después el resumen del año 2020, y ver que no aparezco en ninguna parte, aunque sí un par de discos que reseñé en “La Segunda Lluvia” por su gran valor, después de tal cosa y de enumerar a todos los músicos de todos los países y universos que han grabado conmigo, algo me ha llevado a pensar en Sherlock Holmes y Watson, y en Leonor de Aquitania, en Cenicienta y hasta en la sutil maniobra de Álvaro de Campos para publicar “Tabacaria” bajo el heterónimo de Fernando Pessoa. ¡Pardiez, impar el once!. O si no, “Go On To The Useless Presents!” que cantaba Dylan Thomas. No hay mención alguna a mi obra en esos resúmenes de Beat Valencia. Tampoco me ha sido dado ni siquiera un acuse de recibo de mi envío de disco, canciones y libro de 30 años de trayectoria por parte de El Levante El Mercantil Valenciano. Silencio. No frecuento al círculo "Compromís". No bailo el agua. Soy el auténtico cantante independiente. En varios países me aplauden por ello. Me duele pensar que to también me extinguiré en este en que vivo.
Afirma un músico norteamericano al que admiro que la crítica, con jugosas excepciones, es insignificante. Lo mismito que un bufón a ojos de los leones. “Ah”, dice Masha Mendes, “Yo no te etiqueto. Yo te etiquiero”.



En los álbumes de recuerdos de mamá, hay unas páginas dedicadas al Mercantil Valenciano. Una fotografía de una reunión festiva de la redacción de El Mercantil Valenciano en la Playa de Valencia en 1930 donde aparece la redacción de entonces del periódico, con Vicente Fé, que era su director, y con mi bisabuelo Fernando, que trabajaba en la redacción, así como Manolo Romeu, hermano de mi abuelo Fernando, y también Amadeo, Vidal, Dubón, García Dasí, Sanchis Vidal entre otros. Mi abuelo Fernando dio de alta a mi madre como socia del Club Colilla del Mercantil Valenciano nada más nacer, en 1933. Quizá algún día Nazaret recupere su playa, y Valencia su memoria.
Muchas de esas fotografías de varias generaciones de la familia fueron donadas por mi madre al Museo de Historia de Valencia. Durante su enfermedad y el confinamiento le mostré con el móvil las páginas de la web del Museo donde aparecen las fotagrafías que donó. Mis bisabuelos, la huerta, la antigua calle de las Barcas -a un lado estaba la vieja universidad y al otro la redacción del Mercantil Valenciano. Las fotos en la playa de Nazaret. En Godella. Su equipo de baloncesto femenino, el primero al que se le permitió llevar pantalones cortos. La fotografía de su primer curso en la Alianza Francesa. Valencia nevada en los 50'. Mamá señalaba con manos titubeantes las personas que iba reconociendo, sus primas, sus abuelos, sus compañeras de instituto, su tío alcalde de Valencia. Intenté explicarle que aquello era Internet y que las fotografías eran filmaciones de las originales. Cada vez le costaba más saber dónde estaba o qué día era, pero recordaba bien aquellos tiempos lejanos. El sistema se ha tamableado, mientras tanto. Mas de medio año pasó sin una visita presencial de su médico, solo las estancias en Hospital. Ella que fue quien consiguió para su Barrio el Centro de Salud y el Centro Cívico Social. Y tantas otras cosas. El By-Pass. El rincón de homenaje a Olof Palme....Cuando pienso en el olvido de los mediocres, en ese circo mediático de artistas y plumillas en una ciudad de provincias, en ese actual Levante EMV que ha ignorado mi obra de 30 años de canciones y 40 de poesía, me quedo mirando la fotografía en que José Iturbi asoma la cabeza por encima de la de mi madre, mientras Amparo Iturbi habla con mi abuela y evoco a mi abuelo caminando hacia el centro de la ciudad desde Algirós. Se me escurren como humo entre los dedos las infinitas veces que mis amistades y yo fuimos por el viejo Barrio cercano a Algirós haciendo brotar poemas y canciones entre los Olivos Centenarios y las acequias
Por el momento, en alguno de los círculos del inframundo de la versión valenciana de la Commedia de Dante, resido febril, y me río, y me abrigo. Después del pirata vendrán el Pumby enmascarado y la Caperucita Bolchevique. Ensaladas sin mucha sal. La crema de calabaza del John Silver, y su clásica tortilla de queso y zanahoria. Gorro de lana y bufanda para la Resistencia Toda Chula. El placer de escuchar las palabras de quienes reciben tu música y tus escritos y te cuentan aquello que más les emociona.
Me están haciendo un favor los que no me mencionan porque no hay nada interesante más allá del inframundo y la esquina de Barcas con Naufragios.




40 AÑOS DE HISTORIA POÉTICA Y MUSICAL CONTADA POR GARCIN EN 'NUNCA TUVE UN PLAN'


https://noteolvidesquenomeacuerdo.wordpress.com/2019/09/20/noteolvidesquenomeacuerdo-sketches-from-memory-spanish-english/


“Todo está escrito según la impresión del momento; no se ha pensado en un plan artístico general; es como cuando se derrama un jarro de agua.” (Goethe, Eckermann, 1823)


© El Cantante Mudo. Todos los derechos están agachados.

viernes, 23 de enero de 2015

CARTA DE ENERO (30 años de literatura y música)


He recibido un comentario, una de las muchísimas reseñas elogiosas que recibo en idioma anglosajón en estos últimos tiempos por mi trabajo de todos estos años. Y no puedo sino sentirme agradecido y emocionado una vez más y, al mismo tiempo, sentir que la vida sigue y el trabajo y la perseverancia.

Como tantas otras veces que me escriben desde otro país, me muestran su admiración y se alegran de mi éxito en mi tierra, y yo no les voy a llevar la contraria. Mi tierra es ingrata, cierto, pero lo ha sido siempre, desde los tiempos de Blasco, desde los tiempos de Gaos y Zambrano, y hay que asumirlo como se asume el éxito de la paella, las fallas y la playa en verano.

Me hablan de mi voz, de mi capacidad de comunicar, de mi escritura, y pienso que siempre he ido hacia el lugar que he querido, el difícil a menudo, sin importarme lo que pensaran otros. Es curioso que desde fuera de mi tierra, haya quienes hayan reconocido, por ejemplo, al mejor Handke en “Con los Pies en el Cielo” aunque no siendo su idioma requieran del diccionario para una mejor lectura, o que, con una edad jovencísima, una artista alemana haya sido la primera en preguntarme por el dibujo que de mí hizo mi tío abuelo Andreu Alfaro. En su estudio de Rocafort el gran escultor y dibujante me dibujó con la técnica de un solo trazo que usaba Picasso, y esta persona se ha percatado y ha querido saber más de Alfaro.

Soy una persona tímida y reservada, el cariño y la ternura me la reservo para las distancias cortas y la intimidad de las personas que quiero. También la salud me ha dado sus golpes, así como la precariedad económica. Y con todo ello, disfruto como nunca, y como siempre, de lo que hago, esté en las condiciones en las que esté. Por encima de todo, no soy una persona que vaya con la lengua fuera para lamer zapatos, ni con la sonrisa fácil para encantar serpientes. Simplemente no sé hacerlo, ni aprendí, a pesar del entorno mediterráneo y latino. Mi otro yo debe proceder de algún lugar de Copenhague u Oslo.

Mi padre solía decir que la dignidad se muestra dentro de la propia habitación, entre los tuyos o contigo solo. Soy leal con los amigos, me encanta celebrar el haber disfrutado de tanta buena compañía, de tanta gente que sin interés ha viajado conmigo en mis aventuras creativas, literarias y musicales. A quien me ignora le ignoro, a quien me parece lejano le dejo lejos. Y sin embargo, de lejos llegan esos escritos, reseñas, comentarios en idioma extranjero que tanta energía me dan. No somos nadie. Pero este año ha habido gente importante, Derek Damico, Marisol Moyá, Escarlata Ortiz, los músicos de Panta Rei, Xarli Sanjuán, Russell Richardson, Dorota Czerner, Robin Richardson, José Moyá, Mike Baluja, muchos músicos de la red de Reverbnation que ahora son amigos especiales, y tantos otros con los que he disfrutado de la creación y el riesgo, la palabra, la música y la voz.

Sí. Procedo de una familia de cierto nivel cultural. La calle que conecta la Plaza del Cedro con Mas y Ros, donde está el café Tendur, se llama calle Historiadora Sylvia Romeu, por mi tía, autora de la historia de Les Corts Valençianes; mi otra tía es autora de Silencio Roto, entro otros libros pioneros de la labor de la mujer en la guerra civil y la postguerra. El hermano de mi abuela fue alcalde interino de Valencia en la República. Pero que nadie busque en mí a un izquierdoso autóctono, ni el gen nacionalista, no lo encontrarán. Yo soy de todas partes, de cualquier parte donde me sienta en casa. Mi parte de la familia, empero, la de mis padres, es de clase trabajadora, mi padre crió a sus hermanas teniendo que dejar los estudios cuando les abandonó su padre, y mi madre trabajó con mi padre hasta que este falleció, con muchas dificultades. Lo cuento en mi canción "Me dieron un Cuaderno y un Lápiz". Nos criaron fuertes y nada ostentosos. Me siento bien en mis barrios periféricos y humildes. Mi madre ha estado al frente de las asociaciones de vecinos desde 1978 y aún sigue en la brega, y aunque ha recibido sus distinciones, nunca dice nada. Debería de aprender de ella.

No es la primera vez que algunas personas de mi entorno se han sorprendido por el ninguneo de los medios locales, por ejemplo con mi último libro aparecido en Octubre pasado, o con mi último disco "Amor Sin Título", pero quizá recientemente he percibido en ellos cierta indignación cuando han leído "en los medios" que en la Fundación Bancaixa de Valencia hay una mesa redonda sobre "Literatura y Música Pop" y me han preguntado "¿Y tú?". Les he dicho; "No pasa nada. Yo a lo mío, que mucho tengo por hacer".

Lo que sí percibo, cada vez más, y me congratulo por ello, siendo así que habito en esta ciudad y en este país de dejadez, falsa modernidad, desconocimiento de lo autóctono, y una cierta endogamia que creo no nos ayuda a ninguno y nos da mala imagen cara al exterior, lo que sí percibo, digo, son señales que me dan esperanza, savia nueva que lucha por salir de la Gran Amnesia en que nos han metido los media, el falso indie, y el consumo fácil. Son gente muy joven, particularmente nacida después de 1990, con una inquietud y una curiosidad por conocer lo que no viene masticado, que me alegra y me hace ilusionarme. Pueden andar despistados, tanteando en la oscuridad, pero brillan con luz propia y tienen hambre (¿no hay ahí gente joven hambrienta y enamorada? me preguntaba un amigo inglés cuando le decía que no encontraba músicos que entendieran mi necesidad de experimentar). Son chicos y chicas con ingenio, talento y conscientes de que hay que esforzarse porque ya no viene todo dado como con la generación o generaciones de los tiempos del dinero y la fiesta.

Lo que más me gusta es que puedo compartir con ellos la necesidad de tratar de derrapar en la curva, de no ser perfectos, de arriesgar y experimentar, de ir hacia lo desconocido con el bagaje de las grandes vanguardias del siglo XX, y eso es fantástico. Deseo que no se estropeen, o no los estropee la mediocridad del entorno que habitamos. O en todo caso, que salgan fuera sin miedo, que si pueden viajen sin mirar atrás y prueben y experimenten en otros lugares si aquí no hay manera.

Me he dado cuenta de que en 2015 cumplo 30 años de mi primer libro en solitario, al que han seguido otros 14 libros oficiales más la publicación de obra en el Open Space Magazine de NY y la presentación de la Segunda Lluvia (musica y poesía) en el City Hall de Woodstock. Asímismo, celebro también otros 25 años de trayectoria con las canciones, la literatura, la voz y la música desde mi debut con Miquel Gil y Terminal Sur y mi actuación con Breve Idilio en 1990 presentando nuestro disco "Pasión por Pasión" hasta mi último trabajo, el 6º disco en solitario "Amor sin Título" y las canciones con los estadounidenses Maloa Warriors. Y me resulta muy estimulante que quizá pueda compartir los 30 años de carrera con alguno de ellos, y con la gente maravillosa que comparte conmigo mi aventura. Sí. Compartir alguna que otra derrapada, algún que otro momento de fogonazo bestial. Eso estaría bien.



Fernando Garcín en Cavallers de Neu presentando libro y actuando con Breve Idilio, 1990.

© Fernando Garcín