domingo, 30 de marzo de 2008

hymns to the silence



I.

Quería que me enseñaran a patinar
pero no hubo momento
así que patiné
de todas formas
y terminé con los huesos en el suelo
garabateando un poema que podrías cantar en el hielo...
Ven
cuando estés libre
o no
y compartamos suelo
Mañana nunca será como hoy.


II.
Quedamos en encontrarnos dentro de una hora
hace una hora
Leí tu carta hace una hora
dentro de una hora
Terminé de beberme la cerveza
dentro de una hora
hace una hora
Pedí un taxi dentro de una hora
hace una hora
Soñé que llegaba a casa hace una hora
dentro de una hora

Las manecillas se mueven
hacia delante y hacia atrás
torpes, elegantes, ingenuas
Mientras los dígitos, más estúpidos,
parpadean, como un tic
sin tac
sin taxis oh.

Aprisionados por la historia, la razón,
los relojes, la injusta fealdad
están allí, en la pantalla, sin brillo, en su papel, casi todos
-salvo, quizá, los gansos, los guepardos,
la ropa durmiente de los mercadillos
y los que se cambian de mundo con frecuencia
sin darle vueltas.

Bon dia nit, bona nit silenci...


(c) qué fue de El Cantante Mudo?

3 comentarios:

Conde Niño dijo...

Jaque mate, no, mejor jaque con brillo al niño impermeable, es decir, jaque pastor a las ovejitas que seguro no cuenta, o seguro que sí, el Cantante Mudo por las noches, o por las mañanas recién levantado.

Nuevas fichas: un pegamento de barra, un cagané y, esto sería la repera, un sexador de pollos, jaja.

(Salud)os!

Anónimo dijo...

Ellos dicen que está cerca...
Veo su luz brillando del Oeste al este.
cualquier día ahora, cualquier día ahora,
será liberado.


Y los patines?. El hielo en cubitos vale?

La del gorro verde

Conde Niño dijo...

Oye, que al Raro Ismael no le arranca la moto y se ha quedado tirado en mi blog. Menos mal que le he dicho que tú andas unas dos entradas más arriba. Te encargas tú de él, ¿vale? Pero no os vayáis muy lejos que tenéis que volver en próximas entradas del blog, pronto, muy pronto, jaja.

Un abrazo!